La Junta ha introducido cambios en el calendario de vacunaciones sistemáticas de la infancia de Castilla y León, referidos a la actualización de las pautas vacunales en dos tipos de vacunas, frente al meningococo C y frente la varicela y cuya entrada en vigor se iniciará con el nuevo año 2014. La modificación de la pauta vacunal frente al meningococo C mantiene el número de dosis, tres, pero estás pasan a ser aplicadas en edades diferentes a las actuales, de acuerdo con lo que nuevos criterios epidemiológicos propugnan para garantizar una mejor inmunización frente a esta bacteria y a la enfermedad que causa. Así, la vacunación durante al primer año de vida se reduce a una única dosis que, a partir de ahora, se aplicará a los cuatro meses mientras que la segunda inoculación o dosis de refuerzo para el segundo año se adelanta a los doce meses en vez de los dieciocho cuando se venía administrando.
Esta respuesta inmunológica es, sin embargo, menor cuanto más temprana es la administración de ese refuerzo, por lo que la vacunación en niños mayores de diez años se considera necesaria para alcanzar una respuesta inmunológica mayor y mucho más persistente, ya que no sólo protege individualmente a los niños sino que contribuye a crear una inmunidad comunitaria por la interrupción en la transmisión de la enfermedad. Ésta es la causa por la que la que la Junta administra ahora a los doce años la tercera dosis frente al meningococo C, como fórmula para garantizar que los niños en Castilla y León alcancen la adolescencia con una nueva dosis que potencie la protección anteriormente adquirida y favorezca la inmunidad comunitaria. Como complemento a esta intervención, la Dirección General de Salud Pública también vacunará a los niños de catorce años con el fin de que también cumplan con el objetivo de recibir una dosis en la adolescencia, estimándose en unos 20.000 niños los que, anualmente, recibirán esta vacuna.
El segundo cambio en el calendario vacunal infantil de Castilla y León que entrará en vigor el próximo 1 de enero se refiere a la vacuna frente a la varicela, cuya aplicación se retrasa en un año, al pasar de los once a los doce. La pauta establece que la aplicación de esta inmunización se hará en aquellos niños que bien no hayan pasado aún la enfermedad a esa edad o que no hayan sido vacunados con anterioridad, aplicándoseles dos dosis de la vacuna frente a la varicela.




