El Programa de Detección Precoz y Atención Integral a la Hipoacusia Infantil realizó durante 2025 pruebas de cribado auditivo a 11.966 recién nacidos de Castilla y León, lo que supone una cobertura del 98,5% de los nacimientos registrados en hospitales de la Comunidad. El programa identificó 31 cribados positivos y confirmó cuatro casos de hipoacusia bilateral superior a 35 decibelios, según el último balance de los Programas de Prevención de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social, correspondiente a 2025 y consultado por la Agencia Ical.

La hipoacusia congénita es una alteración de la audición presente desde el nacimiento que, si no se detecta y trata de forma precoz, puede afectar al desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje del menor. Con el objetivo de evitar estas secuelas, Castilla y León mantiene desde 2004 un programa de cribado universal que ofrece una sencilla prueba auditiva a todos los bebés nacidos en hospitales públicos y privados antes de recibir el alta hospitalaria. Su finalidad es identificar posibles problemas de audición en los primeros días de vida para iniciar el tratamiento lo antes posible cuando resulta necesario.
Durante el pasado año, Valladolid registró el mayor número de recién nacidos sometidos al cribado, con 3.097, seguida de Burgos (2.018), León (1.942), Salamanca (1.632), Ávila (728), Segovia (721), Palencia (678), Zamora (677) y Soria (473). La cobertura superó el 97 por ciento en todas las provincias y alcanzó el 99,7% en Ávila, el 99,5 en Salamanca, el 99,2 en León y Soria, el 98,6 en Palencia, el 98,5 en Burgos, el 98,4 en Segovia, el 98,1 en Zamora y el 97,2 por ciento en Valladolid.




