Una realidad dolorosa que sigue siendo tabú para gran parte de la sociedad. Un gran problema que no cesa, que mantiene cierto estigma, requiriendo mayor visibilidad a pesar de los avances que se han producido en los últimos tiempos y, sobre todo, que las personas que se encuentran en circunstancias complicadas puedan encontrar una mano tendida y saber que pueden obtener ayuda para no tener consecuencias fatales para ellos mismos y para su entorno.
En este 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, es imprescindible conocer la cruda realidad para abordar este grave problema de salud pública y prevenir las conductas suicidas.
Y es que, aunque el suicidio ha abandonado las dos primeras posiciones entre las causas de muerte por motivos externos en nuestro país (ahora son las caídas accidentales con 4.814 fallecidos y los ahogamientos, sumersiones y sofocaciones accidentales con 3.899 muertes), se mantiene en tercer lugar con 3.808 fallecidos en 2025 y, si extrapolamos los casos a Zamora, cuanto menos son preocupantes.
En concreto, según los datos sobre las causas básicas de defunción del Instituto Nacional de Estadística (INE), en la provincia de Zamora se han quitado la vida 187 personas en los últimos diez años (2016-2025), con el mayor número de suicidios en 2021 coincidiendo con el incremento de problemas de salud mental tras el estallido de la pandemia.
De hecho, en 2021 fueron 24 las personas que se quitaron la vida en la provincia, algo que contrasta con la última cifra de muertes autoinfligidas registrada en 2025 en la provincia (todavía provisional según el INE), con un total de 17 en el último año, 14 hombres y tres mujeres, aunque supone de nuevo un tímido incremento respecto al año anterior cuando fueron un total de 16 personas las que perdieron la vida de esta forma.
Llama la atención que la mayor parte de las personas que se han autoinfligido la muerte en la provincia son hombres, con un total de 153 en la última década frente a las 34 mujeres. De hecho, en 2019 el total de personas fallecidas por hechos autolíticos en la provincia fueron varones, un total de 16, al igual que en 2023 cuando los ocho fallecidos también fueron hombres.
Por otro lado, también es imprescindible conocer que la mayor parte de los intentos de suicidio no concluyen con un final fatal, puesto que, en tan solo un año, en 2025, el centro de emergencias 1-1-2 atendió en Zamora un total de 233 llamadas por intentos de suicidio, por lo que en la mayor parte de estas situaciones se llega a una solución sin que esta tenga que pasar por la muerte.
Además, hay que dejar claro que el suicidio puede prevenirse y, tras las tristes cifras que cada año dejan familias rotas con un duelo muy difícil por delante por la pérdida de un ser querido, las nuevas vías establecidas desde el año 2022, como es el teléfono gratuito y confidencial de prevención del suicidio, el 024, dan sus frutos y son decenas las llamadas que se producen para que el fin no sea trágico, y es que siempre hay alguien que puede ayudar.



