Después de un lunes estable y con ambiente caluroso, Zamora amanece de nuevo con cielos poco nubosos o despejados. Una estampa que cambiará por completo durante las últimas horas del día, cuando el paraguas se convertirá en imprescindible para salir a la calle en cualquier punto de la provincia. Y es que un frente atravesará el territorio de norte a sur dejando precipitaciones que en algunos casos serán abundantes.
Esto provocará que las temperaturas diurnas desciendan unos cuatro grados de forma generalizada: 31 grados alcanzarán en Zamora, 30 en Benavente y 27 en Puebla de Sanabria. En cuanto a las mínimas, se mantienen similares a las de ayer, entre los 7 y los 16 grados. El viento soplará moderado de componente oeste y noroeste durante la tarde.
De cara al miércoles, regresará la estabilidad, pero el paso de las lluvias dejará un ambiente mucho más fresco, con otro descenso brusco del termómetro: las máximas se quedarán entre los 22 y los 24 grados, y la madrugada también será más fresca.
Será, por tanto, un breve episodio de precipitaciones que traerá a Zamora unas temperaturas más propias del mes de septiembre.



