El verano que parecía hacerse eterno tiene las horas contadas en Zamora. En los próximos tres días, la situación meteorológica cambiará en la provincia, dejando descensos de hasta diez grados en las temperaturas máximas y precipitaciones que caerán repartidas por todo el territorio. Por tanto, unas condiciones más habituales para la época en la que nos encontramos.
A la espera de que ese ansiado cambio de tiempo llegue, este sábado continuará el ambiente plenamente veraniego. Los cielos poco nubosos o despejados dominarán la jornada, junto a unas temperaturas máximas que alcanzarán los 32 grados en Zamora capital, 29 en Benavente y 26 en Puebla de Sanabria. Se produce así un descenso de hasta tres grados respecto a los valores registrados ayer, pero aún así estarán por encima de la media.
En cuanto a los registros nocturnos, los termómetros descenderán hasta los 4 grados en Sanabria, y superarán por poco los 10 grados en zonas de la Meseta, por lo que el amanecer será fresco. El viento soplará flojo en diferentes direcciones a lo largo del sábado.
De cara al domingo, la previsión apunta a una jornada en la que predominará la nubosidad y un nuevo descenso de las temperaturas máximas, con valores que se moverán entre los 24 y los 29 grados. Estas condiciones serán un anticipo de lo que sucederá a partir de la semana que viene, cuando se instale el tiempo otoñal continuando la progresiva bajada del termómetro y la aparición de lluvias que se extenderán por toda la provincia.



