Mucho se habla del veranillo de San Miguel en una tierra tan de refranes como Zamora. Pese a que aún queda mucho para esa efeméride, este año los zamoranos estaban ya buscando un nuevo término para un otoño que llegó de golpe y sin avisar.

Tras varias jornadas en las que había que mirar el calendario para asegurarse de que aún estábamos en el mes de agosto, este fin de semana regresa el calor y el buen tiempo a la provincia.
El cambio se hará especialmente evidente este sábado, con una jornada de cielos completamente despejados y temperaturas que alcanzarán los 28 grados en la provincia. La mañana comenzará todavía fresca, con mínimas que rondarán los 12 grados, pero el termómetro irá ganando terreno a medida que avance el día.
Además, el viento soplará flojo de componente oeste, por lo que la jornada se presenta especialmente agradable para volver a disfrutar de los planes al aire libre, después de varios días en los que la lluvia había obligado a cambiar terrazas y paseos por paraguas y ropa de abrigo.
El domingo mantendrá la misma dinámica. El sol seguirá siendo protagonista, con cielos despejados o poco nubosos y una temperatura máxima que volverá a situarse en torno a los 28 grados. Las mínimas subirán ligeramente, hasta los 14 grados, y las posibilidades de lluvia serán prácticamente inexistentes.




