La obra pública comienza a acusar el impacto del encarecimiento de la energía y de las materias primas tras el conflicto en Oriente Medio, que se suma a la situación derivada de la guerra en Ucrania. En Zamora, tres actuaciones licitadas durante el primer semestre de 2026 quedaron desiertas, al no encontrar ninguna constructora interesada en ejecutar los trabajos por el precio ofertado. En conjunto, estos contratos representaban una inversión de 1,24 millones de euros.
Los datos de la Cámara de Contratistas de Castilla y León reflejan que la situación se ha extendido al conjunto de la Comunidad. Entre enero y junio, 95 actuaciones licitadas en Castilla y León no recibieron ninguna oferta, por lo que los concursos tuvieron que declararse desiertos.
En total, las administraciones no consiguieron adjudicar durante este periodo proyectos por importe de 17,97 millones de euros. El 9,5 por ciento de las obras licitadas por el Gobierno, la Junta y las entidades locales no recibió ninguna propuesta de las empresas constructoras.
Ante estas situaciones, las administraciones deben revisar los precios y los plazos exigidos para intentar hacer más atractivos los contratos y conseguir que las empresas concurran a una nueva licitación.
Los ayuntamientos y diputaciones, los más afectados
Los principales problemas se concentran en las entidades locales, que durante los seis primeros meses del año no consiguieron adjudicar 77 proyectos por 12,39 millones de euros.
Se trata, en general, de actuaciones de menor importe y, en algunos casos, situadas lejos de las grandes ciudades, circunstancias que reducen el interés de las empresas constructoras.
La Junta de Castilla y León también tuvo dificultades para adjudicar 12 actuaciones de obra pública, mientras que la Administración central tuvo que retirar seis proyectos, por un importe de 597.492,01 euros.
León encabeza las obras desiertas
La incidencia de las obras que se quedan sin constructor ha sido desigual entre las provincias de Castilla y León. León encabeza el listado, tanto por número de expedientes como por importe, con 25 obras desiertas por 5,27 millones de euros, de las que 23 correspondieron a la administración local.
A continuación aparece Salamanca, con 19 proyectos anulados por un total de 2,03 millones de euros, y Palencia, con 13 contratos sin constructora por 2,62 millones.
Por debajo de la decena se sitúan Valladolid, con nueve proyectos por 992.904,93 euros, y Burgos, con ocho por 1,35 millones. Le siguen Segovia, con siete contratos y 3,92 millones de euros; Soria, con cinco y 344.721,50 euros; Zamora, con tres y 1,24 millones; y Ávila, con dos y 109.149,03 euros. Además, hubo otros cuatro proyectos sin provincializar por 61.864,86 euros.
Proyectos de 2,7 millones a poco más de 5.500 euros
Entre las obras que quedaron desiertas de la Administración central, la de mayor importe fue la reforma del Centro Asistencial de Fraternidad-Muprespa en Burgos, con 271.175,23 euros. En el extremo contrario se encuentra una actuación de Tragsa relacionada con los sistemas de drenaje y los trabajos en el camino natural de los puertos de Pineda, en Palencia, presupuestada en poco más de 8.642 euros.
En el caso de la Junta y sus entes, la actuación de mayor envergadura que no encontró constructora fue la construcción de una pista polideportiva cubierta, anexos y urbanización general en el Campus de Segovia de la Universidad de Valladolid, con un presupuesto de 2,75 millones de euros.
Por el contrario, entre las actuaciones de menor cuantía figuran los 5.553 euros destinados a tratamientos selvícolas sobre chopo en 78,72 hectáreas de zonas de la subcuenca del río Riaza.
En el ámbito local, el Ayuntamiento de Santa María del Páramo (León) no pudo adjudicar inicialmente la urbanización de La Barrera, pese a contar con un presupuesto de 966.000 euros. En Vadocondes (Burgos), tampoco encontró constructora la pavimentación y urbanización de la calle Toril, presupuestada en 17.625 euros.
La construcción, cada vez más expuesta al aumento de costes
La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) calcula que la crisis energética derivada de la situación en Oriente Medio ya ha afectado al 90 por ciento de las constructoras españolas. Según sus datos, el 56 por ciento de las empresas reconoce haber ralentizado su actividad y el 22 por ciento advierte de posibles consecuencias sobre el empleo si el incremento de los costes se mantiene.
Una de las áreas especialmente expuestas es la de mantenimiento de carreteras, donde los sobrecostes medios rondan el 15 por ciento y llegan al 30 por ciento en las obras de rehabilitación de firmes.
La patronal recuerda que estas actuaciones, debido a su corta duración, no cuentan con revisión de precios, lo que puede dificultar su ejecución cuando fueron contratadas con costes anteriores al mes de febrero.
Por ello, la CNC ha alertado de las consecuencias que esta situación puede tener sobre las operaciones veraniegas de rehabilitación de firmes y ha reclamado mecanismos automáticos de revisión de precios que garanticen la viabilidad de los proyectos y eviten el abandono de obras, tanto públicas como privadas.



