Zamora será la provincia de Castilla y León más afectada en términos relativos por la pérdida de población en edad laboral durante la próxima década. Entre 2030 y 2040, el número de personas de entre 16 y 64 años se reducirá un 13,7%, mientras que, en paralelo, crecerá con fuerza la población mayor de 64 años.
La evolución forma parte de la transformación demográfica que experimentará Castilla y León durante los próximos años y que, según el análisis Inclusión y Empleo ante el reto demográfico, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, estrechará la base de profesionales disponibles y dificultará la cobertura de vacantes.
En el caso de Zamora, el envejecimiento será especialmente acusado. En 2040, cuatro de cada diez habitantes de la provincia tendrán más de 64 años, una proporción que también superará el 36% en León y Salamanca.
Castilla y León perderá 121.302 personas en edad laboral
La población de entre 16 y 64 años de Castilla y León ya ha alcanzado su máximo en 2026, con 1.470.096 personas. A partir de ahora comenzará un descenso que llevará esta cifra hasta las 1.447.498 personas en 2030 y las 1.326.196 en 2040.
En total, la Comunidad perderá 121.302 personas en edad laboral entre 2030 y 2040, lo que supone una reducción del 8,4%.
La caída afectará a las nueve provincias, aunque con distinta intensidad. León perderá 28.176 personas, Valladolid 24.525 y Salamanca 20.076, concentrando entre las tres alrededor del 60% del descenso autonómico en términos absolutos.
Zamora, sin embargo, será la provincia donde la reducción tendrá mayor impacto relativo, con ese descenso del 13,7%.
Más mayores y menos trabajadores
Mientras se reduce la población potencialmente activa, aumentará de forma significativa el número de personas mayores de 64 años.
En Castilla y León, este grupo pasará de 717.162 personas en 2030 a 824.108 en 2040, un incremento del 14,9%, equivalente a 106.945 personas más.
El aumento será especialmente elevado en términos absolutos en Valladolid, con 27.027 personas más, seguida de León, con 17.257, y Burgos, con 17.207. En términos relativos, el mayor incremento corresponderá a Segovia, con un 22,8%.
En Zamora, el envejecimiento tendrá una especial incidencia y llevará a que el 40% de la población provincial tenga más de 64 años en 2040.
Un problema para el mercado laboral
El informe advierte de que esta evolución demográfica supondrá una reducción de la base sobre la que se sostienen el empleo, la actividad económica y el sistema de protección social.
La salida de las generaciones numerosas nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y durante los setenta hacia la jubilación coincidirá con la incorporación de generaciones menos numerosas, consecuencia de la baja natalidad registrada desde la década de 2010.
Esta diferencia entre las generaciones que abandonan la edad laboral y las que se incorporan reducirá progresivamente el número potencial de trabajadores disponibles.
Ante este escenario, la Fundación Adecco plantea la necesidad de activar el talento sénior, incorporar al mercado laboral a personas que actualmente encuentran mayores barreras de acceso al empleo, adaptar las competencias a las necesidades de las empresas y reforzar la productividad.
El reto demográfico será especialmente importante en provincias como Zamora, donde la combinación de una fuerte reducción de la población en edad laboral y un elevado peso de los mayores de 64 años anticipa mayores dificultades para cubrir puestos de trabajo y garantizar el relevo generacional.



