Zamora ha perdido casi 6.000 viajeros en apenas tres veranos. La provincia cerró el pasado mes de julio con 21.302 visitantes alojados en establecimientos hoteleros, frente a los 27.162 que registró en el mismo mes de 2023. Son 5.860 viajeros menos y una caída del 21,6 por ciento en solo tres años.
El retroceso adquiere todavía mayor dimensión cuando se mira hacia las noches de hotel. Los establecimientos de la provincia contabilizaron en julio 34.578 pernoctaciones, 10.790 menos que las 45.368 registradas en julio de 2023. Es decir, Zamora ha perdido casi una de cada cuatro pernoctaciones hoteleras de aquel verano.
Los datos, correspondientes a la Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE), dibujan así una evolución descendente que se prolonga durante cuatro julios consecutivos. La provincia registró 27.162 viajeros en julio de 2023, 24.677 en 2024, 23.087 en 2025 y apenas 21.302 en julio de este año.
No se trata, por tanto, de un simple retroceso interanual. El turismo hotelero zamorano acumula tres ejercicios consecutivos de caída en el principal mes del verano. Y cada nuevo dato deja la cifra de viajeros un escalón por debajo del anterior.
En términos interanuales, julio de 2026 deja 1.785 viajeros menos que julio de 2025, lo que supone un descenso cercano al 7,7 por ciento. La caída es todavía más acusada en las pernoctaciones: de las 38.657 del pasado verano se ha pasado a 34.578, un descenso de 4.079 noches, equivalente a algo más del 10,5 por ciento.
La fotografía de este verano contrasta especialmente con la de 2023. Entonces, los hoteles zamoranos recibieron 27.162 viajeros y generaron 45.368 pernoctaciones. Tres años después, la provincia se queda en 21.302 viajeros y 34.578 noches. En otras palabras, cada vez llegan menos turistas y también se generan menos noches de alojamiento.
El turismo nacional tampoco consigue frenar la caída
El comportamiento resulta especialmente relevante porque la principal fuente de visitantes de los hoteles zamoranos sigue siendo el mercado nacional. De los 21.302 viajeros registrados en julio, 19.109 eran residentes en España, frente a los 2.193 residentes en el extranjero.
El peso del visitante nacional continúa siendo, por tanto, abrumador, pero tampoco este mercado escapa al descenso. En julio de 2023 Zamora recibió 24.145 viajeros residentes en España. En 2024 fueron 21.967; en 2025, 20.429; y este verano la cifra se ha reducido hasta los 19.109.
La pérdida acumulada alcanza así los 5.036 viajeros nacionales en tres años, una caída de casi el 21 por ciento.
El turismo internacional también retrocede, aunque su peso sobre el conjunto es mucho menor. Los viajeros extranjeros pasan de 3.017 en julio de 2023 a 2.193 en julio de 2026, lo que supone 824 visitantes menos y una reducción superior al 27 por ciento.
El descenso, por tanto, afecta a los dos grandes mercados. Zamora no está perdiendo únicamente al turista extranjero: también está recibiendo menos visitantes procedentes del resto de España, precisamente el público que sostiene la mayor parte de la actividad hotelera provincial.
Más de 10.000 noches perdidas desde 2023
La evolución de las pernoctaciones ofrece una lectura todavía más contundente. En julio de 2023 se alcanzaron las 45.368 noches de hotel. Un año después fueron 41.709; en julio de 2025 se redujeron a 38.657 y este verano han caído hasta las 34.578.
La pérdida acumulada desde 2023 asciende a 10.790 pernoctaciones, un 23,8 por ciento menos.
Además, el descenso de las noches es proporcionalmente mayor que el de los viajeros. Esto significa que el sector no solo afronta una menor llegada de visitantes, sino también un volumen de estancias que se ha reducido de forma notable.
La estancia media, calculada a partir de viajeros y pernoctaciones, se sitúa en julio de 2026 en torno a 1,62 noches por viajero, prácticamente en línea con los registros de los últimos años. El problema está, por tanto, principalmente en el volumen de turistas que llegan y no tanto en un desplome de la duración media de sus estancias.
Cuatro julios que dibujan una misma dirección
Los números permiten observar con claridad una tendencia que ya no puede atribuirse a un único verano. En 2023 Zamora superaba los 27.000 viajeros y las 45.000 pernoctaciones. En 2024 ambas magnitudes descendieron. En 2025 volvieron a hacerlo. Y en 2026 se ha producido un nuevo retroceso.
La secuencia es especialmente significativa porque ninguno de los cuatro julios analizados mejora el resultado del anterior.
En tres años, la provincia ha pasado de recibir más de 27.000 viajeros en julio a quedarse apenas por encima de los 21.000. Y de superar las 45.000 noches de hotel a situarse por debajo de las 35.000.
El dato llega, además, en pleno periodo estival, cuando julio constituye uno de los meses de mayor movimiento turístico del año y sirve como termómetro para medir el comportamiento de la campaña de verano.
Los resultados de julio no permiten anticipar por sí solos cómo terminará toda la temporada turística, pero sí dejan una fotografía clara del punto en el que se encuentra actualmente el sector hotelero provincial: menos viajeros que hace un año, menos noches que hace un año y una distancia cada vez mayor respecto a los registros de hace tres veranos.
El próximo dato de agosto será, por tanto, especialmente relevante para comprobar si la temporada consigue recuperar parte del terreno perdido durante julio o si, por el contrario, 2026 termina consolidando una tendencia descendente que ya se prolonga durante tres años consecutivos.
Los datos forman parte de la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE, que recoge mensualmente los viajeros y las pernoctaciones registrados en los establecimientos hoteleros por comunidades autónomas y provincias.



