El Ayuntamiento de Zamora mantiene su intención de implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) sin que ello suponga restricciones efectivas a la circulación ni sanciones para los conductores. Así lo ha defendido el concejal de Obras, Pablo Novo, que asegura que la ordenanza municipal está prácticamente terminada y que contempla un modelo adaptado a las particularidades de la ciudad para cumplir con la legislación sin perjudicar a los vecinos.
Las declaraciones llegan después de que el Consejo de Ministros aprobara el pasado 3 de noviembre una modificación de la normativa estatal que endurece las condiciones de funcionamiento de las Zonas de Bajas Emisiones. El nuevo marco exige que las ordenanzas contemplen y apliquen un régimen sancionador efectivo, sin periodos transitorios que retrasen su entrada en funcionamiento, y que los ayuntamientos acrediten que los sistemas de control y las restricciones están realmente operativos.
Novo ha restado trascendencia a las últimas comunicaciones del Gobierno central, al considerar que no incorporan cambios sustanciales ni establecen una fecha concreta para que las ciudades que todavía no tienen implantada su ordenanza deban hacerlo. En cualquier caso, ha asegurado que el Ayuntamiento mantendrá su hoja de ruta y que la Zona de Bajas Emisiones no figura entre las prioridades inmediatas de gestión municipal.
El concejal ha situado por delante inversiones que considera más urgentes y demandadas por los ciudadanos, como los proyectos de renovación de aceras en Candelaria-Bloques, con una inversión de dos millones de euros, y en San Lázaro, cuya adjudicación se encuentra pendiente tras la presentación de tres empresas. También ha citado la nueva licitación de estas actuaciones junto con la intervención en el Puente de Hierro.
"Tenemos una lista de prioridades y de inversiones mucho más urgentes que requieren que la mayor parte del trabajo de los funcionarios municipales se destine a esos proyectos", ha argumentado.
Una ordenanza sin multas previstas
Pese a esa prioridad de las obras, Novo ha asegurado que el Ayuntamiento dejará preparados los deberes relativos a la Zona de Bajas Emisiones. El siguiente paso será responder a las alegaciones presentadas por algunos grupos políticos y distintas asociaciones, varias de cuyas propuestas, según ha explicado, ya se han incorporado al borrador de la ordenanza.




