El verano de 2026 sigue avanzando y deja huellas que van más allá de los registros históricos del termómetro. Desde el comienzo de junio y hasta este viernes, 14 de agosto, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III y del Ministerio de Sanidad, estima 26 defunciones atribuibles al calor en la provincia. Una cifra que sitúa a este verano como el tercero con más muertes por altas temperaturas en Zamora desde que el Sistema MoMo comenzó a ofrecer estos datos hace más de una década.

Además, los datos muestran con claridad quiénes son los que soportan el mayor impacto de estos episodios de calor. De las 26 víctimas contabilizadas, 13 son hombres y 13 mujeres, por lo que han afectado por igual a ambos sexos. Sin embargo, lo destacable está en las franjas de edad de los fallecidos: todas las muertes corresponden a personas mayores de 65 años y, dentro de este grupo, la mayoría eran personas de edad muy avanzada: 18 de las 26 víctimas tenían más de 85 años.
Las cifras vuelven a poner el foco en que la edad se convierte en uno de los principales factores de vulnerabilidad ante unas temperaturas que pueden agravar patologías previas, favorecer la deshidratación y dificultar la recuperación del organismo debido al estrés térmico.



