La Mesa del Tren de Zamora volvió a reunirse este martes para analizar la situación de las conexiones ferroviarias de la ciudad, tras el encuentro mantenido recientemente desde el gobierno municipal con el presidente de Renfe. El concejal de Obras, Movilidad e Infraestructuras y también presidente de la mesa, Pablo Novo, explicó que se ha puesto en común la información trasladada por la operadora y se retoman las reivindicaciones que vienen planteando usuarios y representantes políticos desde hace meses.
Entre las principales cuestiones abordadas estuvo la recuperación del tren madrugador, la conexión que permita llegar a Madrid antes de las ocho de la mañana. Novo defendió que se trata de una decisión que requiere una respuesta política del Ministerio de Transportes, al depender de este la implantación del servicio. "No pretendemos contar con doce frecuencias, que para Zamora en el día a día no son necesarias, pero sí contar con una frecuencia que permita llegar antes de las ocho de la mañana a Madrid", señaló.
La mesa también planteó reorganizar los servicios existentes y ha reclamado que se tengan en cuenta las necesidades reales de los usuarios. Novo sostiene que existen posibilidades de realizar esta reorganización y recordó la necesidad de incrementar el "material rodante" para mejorar las conexiones. La intención es solicitar actuaciones concretas a las administraciones y entidades implicadas.
Otro de los puntos tratados fue el deterioro reciente del servicio y la fiabilidad de las conexiones. Desde la Asociación de Usuarios del AVE de Zamora, su presidente, José Ramón Andrés, considera que la situación ha empeorado en los últimos meses y cuestiona la justificación de Renfe sobre la falta de demanda para recuperar el tren madrugador: "No hace falta tener muchos trenes, sino tener unas frecuencias adecuadas para las necesidades".
Andrés también hizo hincapié en el tren madrugador, por la demanda del servicio de primera hora, situando en el entorno de un centenar de viajeros en los días laborales y rechazó la cifra de 46 usuarios utilizada por Renfe. A su juicio, el problema no es únicamente el número de viajeros, sino la utilidad de las frecuencias dependiendo de su horario. Indicó que "no es lo mismo la utilización que tiene el tren de las 11 que el de las 7:40".



