La ciudad de Zamora abre de forma definitiva este lunes la nueva calle situada en la trasera de la Catedral, un espacio urbano peatonal que queda incorporado al itinerario del casco histórico tras la finalización de los últimos trabajos de acondicionamiento.
El nuevo trazado, con más de 800 metros cuadrados de superficie, conecta el Arco de la Puerta del Obispo con los Jardines de Baltasar Lobo, permitiendo además completar un recorrido continuo en torno al entorno de la seo románica.
La apertura supone la recuperación de un espacio urbano que permanecía sin uso definido desde hace décadas, integrándolo ahora en la trama peatonal del casco antiguo y facilitando el tránsito de vecinos y visitantes.
La actuación ha sido posible gracias a la colaboración institucional entre el Ayuntamiento de Zamora y el Obispado de la Diócesis, que cedió los terrenos necesarios y participó en el planteamiento del proyecto. El Consistorio ha asumido la financiación íntegra de las obras, con una inversión cercana a los 400.000 euros, dentro del Plan Especial de Protección del Casco Histórico.
El nuevo vial ha sido ejecutado con un pavimento de adoquín acorde a la estética del entorno monumental, garantizando la integración paisajística con el casco antiguo.
Durante las obras, iniciadas en septiembre del pasado año, se descubrió un antiguo aljibe subterráneo, que ha sido conservado e integrado en el recorrido peatonal, quedando visible y protegido para los visitantes.
Con esta apertura, es posible circunvalar prácticamente la totalidad de la Catedral de Zamora, lo que permite nuevas perspectivas de su fachada sur y de la torre catedralicia, reforzando el valor patrimonial y turístico del entorno.





