La ministra de Igualdad, Ana Redondo, advirtió hoy de que España afronta una “encrucijada histórica” en materia de vivienda y defendió que garantizar este derecho es una "condición indispensable" para construir "una sociedad más justa", después de que el Congreso rechazara los decretos antidesahucios impulsados por el Gobierno. Según apunta la Agencia Ical, la ministra lamentó el resultado de la votación parlamentaria y aseguró que el Ejecutivo llevaba tres años intentando sacar adelante medidas de protección frente a los desahucios.
La ministra aseguró que el rechazo de los decretos tuvo consecuencias directas sobre las personas vulnerables y lamentó que no se hubiera conseguido proteger a las familias que viven bajo la amenaza de perder su hogar. “Si se hubieran aprobado ayer los decretos, hoy la vida de muchísimas personas y de muchísimas mujeres sería otra”, afirmó.
La ministra señaló que muchas mujeres viven con la "angustia" de poder ser desahuciadas en cualquier momento junto a sus hijos, una situación que, según explicó, genera problemas de salud mental, ansiedad y dificultades para descansar. En este sentido, apeló a la "empatía" y la "humanidad" para comprender la situación de quienes afrontan esa incertidumbre.
La responsable de Igualdad criticó que las derechas, el PP, UPN, Vox y Junts, dieran la espalda a sus representados al votar contra las medidas. A su juicio, la votación rompió la conexión entre representantes y ciudadanía, ya que, según sostuvo, existen familias vulnerables en todos los partidos políticos.
Redondo censuró que esas formaciones defendieran los intereses de “unas élites poderosas” y de fondos de inversión que, según denunció, "esquilman la riqueza" del país mientras dejan a las personas vulnerables a su suerte. Frente a ello, reivindicó el papel del PSOE en la construcción del Estado de bienestar y aseguró que los socialistas no permitirán que el derecho a la vivienda quede relegado.
La ministra defendió la vivienda como el "quinto pilar del Estado de bienestar", después de que el Gobierno impulsara también avances en materia de dependencia. En este sentido, sostuvo que disponer de un hogar es una condición necesaria para ejercer otros derechos, construir un proyecto de vida y formar una familia.
“Sin una vivienda, ¿cómo podemos tener intimidad? Sin una vivienda, ¿cómo podemos proyectar el futuro?”, planteó Redondo, quien defendió que el objetivo debe ser que la ciudadanía pueda vivir tranquila, con alquileres razonables y proporcionales a sus ingresos. “Es lo justo, es lo razonable, es lo feminista, es lo democrático y es lo constitucional”, sentenció.
Redondo situó el debate sobre la vivienda en una “encrucijada histórica” entre dos modelos de sociedad: uno basado en el Estado social y democrático de derecho, y otro que, según describió, responde a los intereses de las élites y a la desregulación. Defendió que el poder procede de la ciudadanía y que las instituciones deben escuchar sus necesidades y proteger sus derechos.
En este contexto, la ministra advirtió de que la desregulación conduce a “la ley del más fuerte” y defendió la necesidad de establecer normas que garanticen derechos, también en el mercado de la vivienda. Asimismo, sostuvo que el PSOE seguirá dando la batalla para que el acceso a un hogar digno se consolide como parte esencial del Estado de bienestar.



