El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa confirmó este jueves la reactivación de la rebaja fiscal del gasóleo, con una reducción automática de 20 céntimos por litro a partir de septiembre, después de que el INE publicara que el IPC de la subclase del gasóleo registró una variación del 15,7% en julio, por encima del umbral del 15% previsto en el Real Decreto de medidas para contener el impacto de la guerra de Irán.

“Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda del Plan de Respuesta: la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre, frente a los 5 céntimos inicialmente previstos para ese mes”, aseguraron fuentes del Ministerio de Economía tras conocerse el dato de inflación de julio.
La gasolina mantendrá su calendario ordinario de retirada gradual, con una rebaja de cinco céntimos por litro en septiembre, ya que la variación interanual de esta subclase fue del 7,3%, por debajo del 15% fijado en el decreto.
Economía explicó que el mecanismo actúa así “de forma proporcionada” y refuerza la protección “solo allí donde la presión de los precios lo justifica”. El Ministerio recordó que el último real decreto anticrisis tiene “un enfoque protector adaptado a la evolución del conflicto” en Irán y que su “diseño prudente” permite volver a elevar la protección si se reproduce un escenario adverso.
El resto de las medidas siguen activas según lo previsto en el mismo Real Decreto-Ley. La cartera que dirige Carlos Cuerpo recalcó que las políticas adoptadas están funcionando y están amortiguando el impacto del ‘shock’ externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares.
Economía subrayó que este paquete de medidas ha contribuido a reducir la inflación en un punto de media en los últimos meses y ha amortiguado más de un 60% de la subida de los precios por el ‘shock’ externo que supone la guerra en Irán.

El Ministerio garantizó que el Gobierno sigue “minuto a minuto” el impacto de la guerra sobre la economía española, y lo hace de la mano de los agentes sociales y de los sectores más afectados.



