El colectivo médico analiza nuevas medidas de presión ante la falta de avances en la negociación del Estatuto Marco, con propuestas que incluyen dejar de realizar actividad voluntaria o incluso convocar una huelga indefinida, aunque esta última opción se plantea como extremo no deseado.

Los representantes de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), con su presidente Miguel Lázaro a la cabeza, han trasladado estas posibilidades durante una concentración celebrada este jueves en Palma, en el marco de las protestas que mantienen los facultativos.
“La ciudadanía no se merece esto, tampoco los pacientes”, ha señalado Lázaro, que insiste en que el conflicto no es solo laboral, sino también sanitario y estructural.
El sindicato plantea como alternativa intensificar la presión sin aumentar el impacto asistencial, aunque reconoce el desgaste tras semanas de huelgas. Entre las opciones en estudio figura la renuncia a la actividad voluntaria fuera de la jornada ordinaria, una medida que afectaría a la organización habitual del sistema sanitario.
También se contempla la vía de acudir a la Comisión Europea mediante una denuncia, mientras el colectivo reclama una mesa de negociación interministerial con Sanidad, Función Pública y Hacienda para desbloquear el conflicto.

Las movilizaciones en Baleares han incluido concentraciones en Palma y acumulan ya miles de actos médicos afectados, en el tramo final del calendario de huelgas mensuales previsto hasta el 19 de junio, con la previsión de reanudarlas tras el verano.




