La reforma del registro horario, uno de los grandes caballos de batalla de esta legislatura de la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, todavía podría ver la luz pese a la convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre y la disolución de las Cortes Generales.
La intención del Gobierno es aprobar esta reforma por Real Decreto, por lo que no precisaría de convalidación ni en el Pleno del Congreso ni en la Diputación Permanente, que es la que vela por los poderes de la Cámara cuando las Cortes Generales están disueltas o han expirado su mandato.
La única competencia legislativa directa entre legislaturas de la Diputación Permanente es debatir y votar la convalidación o derogación de los Reales Decretos-Leyes de "extraordinaria y urgente necesidad" dictados por el Gobierno.
En el caso de la reforma del registro horario, la fórmula legislativa que eligió el Gobierno es la del Real Decreto, por lo que, al no ser una ley, no requeriría de convalidación alguna y podría aprobarse sin problemas en el Consejo de Ministros y entrar en vigor.
Hace apenas unos días, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, expresaba su confianza en que a lo largo de este mes de octubre se despejara definitivamente el camino al Consejo de Ministros de la reforma del registro horario, "un elemento clave para controlar el tiempo de trabajo efectivo en el país y evitar buena parte de los abusos que se concentran en la realización de horas extraordinarias no pagadas o excesos de jornada habituales".
Esta norma recibió el dictamen desfavorable del Consejo de Estado, por lo que Trabajo lleva meses puliendo el texto, también con el Ministerio de Economía, para adaptarlo a los requerimientos del Consejo de Estado.
"Hemos estado trabajando para depurar ese reglamento, hemos trabajado para que las objeciones que señala el Consejo de Estado queden, en la medida de lo posible, superadas y, por lo tanto, para garantizar la integridad y la seguridad jurídica del texto", defendió Pérez Rey, que afirmó además que ese trabajo ya puede "darse por concluido".



