"Qué difícil es desprenderme de mi vida entera", dice el todavía jugador del Real Betis Balompié tras anunciar su retiro del fútbol profesional después de 23 temporadas en activo.
Betis, Valencia, Málaga, Fiorentina y de nuevo el club de sus amores son los que han podido disfrutar de la magia del portuense todos estos años, un jugador querido y único en el panorama nacional. Extremo puro de los que ya no quedan en el fútbol actual, la finta y el sprint se supo ganar el cariño de todas las aficiones con su alegría y simpatía.
La leyenda verdiblanca, el de El Puerto de Santa María es el jugador del conjunto verdiblanco con más partidos disputados en toda su historia, con 521 en los que ha llegado a convertir un total de 66 dianas.
Asimismo, y si nada se tuerce de aquí a final de temporada, Joaquín tiene el objetivo de despedirse como el jugador con más partidos en la historia de Primera División, récord que obstenta Andoni Zubizarreta con 622, siete encuentros más que el gaditano.
El extremo, ganador de tres Copas del Rey, dos con el Betis, en 2005 y 2022 y otra con el Valencia, en 2008, es el único jugador del conjunto sevillano que ha ganado dos títulos. El úlitmo, el pasado año, le sirvió para anunciar que renovaba una temporada más con el conjunto bético.
Además, en estos años 23 años ha vestido la camiseta de la selección española en 51 ocasiones, participando en dos Mundiales (2002 y 2006) y una Eurocopa (2004).
Con la Roja, que marcó cuatro goles, vivió momentos icónicos, como la asistencia a Morientes en el gol anulado por Al-Ghandour ante Corea en los cuartos de final del Mundial o el penalti fallado en la tanda del mismo partido.
En un acto cargado de emotividad, Joaquín ha puesto el punto y final a su carrerano sin antes emocionarse y soltar unas lágrimas por ''el club de su vida'', ese al que espera poder seguir ayudando desde cualquier punto.
''Tomar antes la decisión habría sido pronto, y tomarla después habría sido tarde. Siempre buscaré la forma de aportar lo que pueda al equipo de mi vida. Cómo ha podido pasar tan rápido...", arrancó el extremo. El capitán verdiblanco, de 41 años, estuvo acompañado de sus compañeros de la primera plantilla; el técnico Manuel Pellegrini; el presidente de la entidad, Ángel Haro; el vicepresidente, López Catalán; el CEO, Ramón Alarcón, y gran parte del Consejo de Administración, además de leyendas del club como Rafael Gordillo y su familia.
"A mí no me ha retirado el físico, aunque es verdad que la edad te pasa factura. A mí me ha retirado más mi cabeza, pero no porque estuviera aburrido, sino porque sentía que era el momento idóneo, el cuerpo me pedía hacerlo ahora. Yo sigo disfrutando y entrenando bien. Tendré ahora mi proceso de adaptación, lo primero son 5-6 meses de vacaciones, pero el tema mental no será nada fácil, el fútbol siempre me va a estar rondando", argumentó sobre las razones de su adiós.



