Dos alumnas de Toro conquistan la Olimpiada Filosófica: "La IA es útil mientras no rechacemos nuestro propio pensamiento"

Cecilia Díez y Rocío Pérez, estudiantes del IES Cardenal Pardo de Tavera, ganan el premio al mejor vídeo filosófico con 'Molinos inteligentes', reflexión que conecta la locura de Don Quijote y el auge de la inteligencia artificial

Rocío Pérez y Cecilia Díez, ganadoras de la categoría a Mejor Vídeo Filosófico de Castilla y León
Rocío Pérez y Cecilia Díez, ganadoras de la categoría a Mejor Vídeo Filosófico de Castilla y León

Cuatro siglos después de que Miguel de Cervantes imaginara a Don Quijote luchando contra gigantes que en realidad eran molinos de viento, la filosofía vuelve a mirar hacia ellos. Pero, esta vez, no para hablar de una locura caballeresca, sino de inteligencia artificial.

Esa conexión entre el pasado literario y uno de los grandes debates del presente ha otorgado a las zamoranas Cecilia Díez Arranz y Rocío Pérez Martín, alumnas del IES Cardenal Pardo de Tavera en Toro que cursan 1º de Bachillerato, el premio al mejor vídeo filosófico en la XXI Olimpiada Filosófica de Castilla y León.

Se enteraron de la hazaña en el autobús de vuelta a casa tras haber presentado su proyecto el pasado 27 de febrero, cuando las emociones que las acompañaban eran la satisfacción del trabajo bien hecho y la pereza del regreso a la rutina. Fue entonces cuando la alegría y la celebración estallaron y todas las horas de esfuerzo se recompensaban con un premio inimaginable. Un talento que, como ocurre en ocasiones, ni siquiera sabían que tenían.

En el caso de Cecilia y Rocío, antes de realizar este proyecto no habían tenido un gran acercamiento a la filosofía. “Ahora tampoco es de mis asignaturas favoritas”, se sincera Rocío. Sin embargo, consideran que esta Olimpiada les ha motivado para fomentar su pensamiento crítico: “El vídeo nos ha hecho reflexionar sobre temas en los que antes no hubiéramos pensado”.

La propuesta para formar parte del proyecto llegó de la mano de su profesor de Filosofía. A pesar de ser el primer curso en el que cursaban esta asignatura, las estudiantes no dudaron en participar. “A las dos nos interesa el mundo del teatro, la interpretación, el audiovisual, y creímos que era el momento perfecto, una forma de entretenernos”, explica Cecilia. Con la sinceridad propia de su edad, reconocen que también influyó otro motivo: “Subía nota y es un trabajo que nos puede beneficiar”.

Para la realización del vídeo, la pauta principal consistía en relacionar la locura con un tema actual. Había un abanico muy amplio de posibilidades y libertad para imaginar y reflexionar sobre múltiples asuntos, pero estas estudiantes lo tuvieron claro desde el principio: relacionar El Quijote y los molinos que el hidalgo confundía con gigantes —la locura— con la inteligencia artificial —la actualidad—.

Así nació ‘Molinos inteligentes’, una reflexión que une esa locura del pasado con la del presente que les ha valido este prestigioso premio. Además, lo consiguieron sin ayuda del docente. Él únicamente dio el visto bueno a la idea y ellas desarrollaron el trabajo por completo, lo que demuestra que se trata de un proyecto realizado íntegramente por las propias alumnas, fruto de su reflexión y creatividad.

Cabe destacar que la inteligencia artificial se ha extendido desde hace varios años por diferentes ámbitos de nuestra vida y es raro encontrar a alguien —especialmente los jóvenes— que no haya interactuado aún con estos sistemas. En una edad en la que la personalidad aún se está moldeando y todo lo que ocurre alrededor resulta fácilmente influenciable, es interesante conocer la opinión de dos adolescentes que se han lanzado a reflexionar sobre un asunto tan complejo y cambiante como la IA.

“Es una herramienta muy útil que nos puede beneficiar en muchos sentidos, siempre que la utilicemos de forma que no estemos perjudicando o rechazando nuestro propio pensamiento”, argumenta Rocío. También consideran que puede acarrear riesgos en determinados sectores laborales: “Podría ser perjudicial en el caso de que las máquinas sustituyeran a los humanos en algunos puestos de trabajo”. En definitiva, coinciden en que la inteligencia artificial, como complemento, puede ser una herramienta ideal, pero no sustitutoria.

Tras proclamarse ganadoras de la fase regional, ahora esperan conocer si accederán a la fase nacional de la Olimpiada Filosófica, evento que se celebrará en abril en Ciudad Real. También desconocen si tendrán que ampliar su proyecto ‘Molinos inteligentes’ o si bastará con presentar el trabajo realizado estas semanas de atrás.

Al ser preguntadas por su futuro a largo plazo, estas estudiantes del Bachillerato de Ciencias Sociales tienen algunas ideas, pero aún en forma de pinceladas. Los gustos cambian y las opciones profesionales son muchos. Se trata de un momento clave en la vida de los jóvenes, una etapa marcada por la incertidumbre con la que muchos pueden sentirse identificados.

Por ahora, Cecilia se inclina por estudiar Magisterio o Derecho, mientras que Rocío muestra preferencia por el ámbito de la comunicación corporativa, especialmente por la Publicidad y el Marketing. Tienen aún tiempo de pensar en su futuro profesional. De momento, lo más inmediato es seguir sacando adelante el curso y disfrutar de la bonita etapa que están viviendo.

Pronto, estas estudiantes zamoranas descubrirán si los molinos de viento de Cervantes y ese nuevo “gigante” tecnológico en el que se ha convertido la IA —y la relación que han sabido tejer entre ambos— son suficientes para conquistar el mejor vídeo filosófico de todo el país.

stats