a Junta de Castilla y León ha concedido la autorización ambiental a Inari Solar, S.L. para la construcción y puesta en funcionamiento de una planta de producción de hidrógeno verde en Granja de Moreruela (Zamora), según recoge la resolución publicada este martes en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL).
El proyecto, denominado ‘Moreruela II’, estará asociado a una planta solar fotovoltaica de 50 MW instalada en el mismo emplazamiento. La instalación ocupará terrenos del polígono 1, parcela 882, y el proyecto conjunto con la planta fotovoltaica tendrá una superficie de 115,86 hectáreas. La planta de hidrógeno propiamente dicha contará con unos 5.000 metros cuadrados de superficie construida.
720 kilos de hidrógeno a la hora
El núcleo de la instalación serán cuatro módulos de electrolizadores PEM de 10 MW cada uno. Mediante electrólisis del agua y utilizando electricidad procedente de fuentes renovables, la planta tendrá una capacidad de producción de 720 kilos de hidrógeno de alta pureza por hora, con una pureza superior al 99,999 %.
El hidrógeno se almacenará a 40 bares y posteriormente se distribuirá a consumidores, con posibles aplicaciones industriales, en el transporte pesado y la movilidad, así como en estaciones de suministro de hidrógeno. El proyecto contempla además una zona para la carga de camiones a presiones de entre 200 y 400 bares.
El almacenamiento podrá alcanzar, según la documentación del proyecto, hasta 60 depósitos cilíndricos de 200.000 litros, con un volumen conjunto de 12 millones de litros y una capacidad máxima de almacenamiento de 39,6 toneladas de hidrógeno.
Una parte de la electricidad procederá de la red
Aunque la instalación dispondrá de su propia planta solar, el proyecto no funcionará exclusivamente con la energía generada en el recinto. La previsión es un consumo eléctrico anual de 345,6 GWh, de los que inicialmente 112 GWh procederán de la fotovoltaica asociada y otros 233,6 GWh de la red eléctrica, siempre con certificado de origen renovable.
El abastecimiento de agua procederá de pozos situados en la propia parcela, vinculados a una concesión de aguas subterráneas de hasta 117.000,7 metros cúbicos anuales. El expediente recoge además un informe favorable sobre esta concesión y señala que no afecta a los planes de regadío de la provincia.
La autorización incorpora numerosas condiciones ambientales
La autorización obliga a la empresa a cumplir un amplio conjunto de medidas destinadas a prevenir la contaminación del suelo y de las aguas, gestionar los residuos y controlar las emisiones y el ruido. El proyecto contempla, entre otras medidas, sistemas para tratar las aguas de limpieza y las aguas pluviales potencialmente contaminadas antes de su vertido.
Una de las condiciones establece que deberá acreditarse ante el organismo de cuenca que la extracción de agua, tanto de forma individual como acumulada con otros proyectos —con especial referencia a ‘Moreruela I’—, no provoca efectos negativos sobre el régimen lagunar de las Lagunas de Villafáfila. Si existieran afecciones, tendría que realizarse un estudio específico sobre los ecosistemas afectados.
La planta estará además considerada como zona con atmósfera potencialmente explosiva por la presencia de hidrógeno y quedará sometida a las medidas de seguridad correspondientes. El proyecto está incluido en el régimen de control de riesgos de accidentes graves por sustancias peligrosas, en su nivel inferior, por lo que Inari Solar deberá presentar, entre otra documentación, una política de prevención de accidentes graves y un plan de emergencia interior o de autoprotección.
Cinco años para ponerla en marcha
La autorización ambiental concede a Inari Solar un plazo de cinco años desde la publicación de la resolución en el BOCyL para poner en marcha la actividad. Antes del inicio de la explotación, la empresa deberá comunicar la puesta en funcionamiento mediante una declaración responsable y acreditar el cumplimiento de las condiciones establecidas.
El expediente comenzó en mayo de 2022, cuando Inari Solar solicitó la autorización ambiental para la planta de hidrógeno asociada a la instalación fotovoltaica. La solicitud fue sometida posteriormente a información pública y consulta a las administraciones. Durante ese trámite no se recibieron alegaciones.
El proyecto sí recibió un escrito de Ecologistas en Acción de Zamora, presentado antes de que comenzara formalmente el trámite de audiencia. La Administración lo consideró extemporáneo por prematuro, aunque sus argumentos fueron analizados e incorporados al expediente. La asociación había cuestionado, entre otros aspectos, el supuesto silencio administrativo por el transcurso de seis meses sin resolución. La Junta rechazó esta interpretación al considerar que durante la tramitación se produjeron suspensiones de plazo vinculadas a informes y requerimientos de documentación.
La autorización ambiental supone así un nuevo paso administrativo para el desarrollo de Moreruela II, una instalación que combinará generación fotovoltaica y producción de hidrógeno mediante electrólisis en el término municipal zamorano.



