Una avería en su suministro volvía a dejar sin luz la pasada tarde a Porto, que sufría una modificación de la línea por un tramo y cuya reposición se hizo retirando el generador de energía y reestableciéndola a través de cable.
Una situación que explicaba su alcalde, Francisco Blanco, y que no es la primera vez que ocurre en la localidad sanabresa, exponiendo los problemas y motivos de los impagos que acarrea al grupo energético: “Estaba establecido por escrito que el secretario pagara todas las facturas y he llegado a contabilizar más de 40 que no se abonaron. El secretario solo pagaba nóminas y eso es un problema”, afirma.
Un contexto donde esta figura, la del secretario, en palabras de Blanco, no ha sido eficiente: “Este año han estado ‘bailando’ muchos secretarios que no han estado a la altura. De hecho, se ha llegado a perder hasta una subvención”, relata el alcalde.
Hasta el momento, y tras haber hablado con los técnicos de esta empresa energética, el edil afirma que “se ha pagado hasta agosto de 2023” y que ahora se abonará “lo que resta de año”, asegura Blanco.




