Hace cinco años terminaba su formación universitaria y comenzaba a trabajar en Zamora capital. Tras un lustro de trabajo, la zamorana de 26 años Blanca Calvo se replanteó su futuro. Y ese futuro tenía tres alternativas. ¿Seguir en Zamora capital? ¿Acudir a alguna gran capital de provincia de España en busca de más oportunidades? Pero optó por una tercera vía: emprender en el mundo rural zamorano.
Blanca Calvo decidió regresar a Riego del Camino para montar su propia clínica de Neurorrehabilitación, bajo el nombre ‘El árbol de la vida’. Un nombre que puede evocar muchas cosas, pero que en su caso significa: “Es la manera perfecta de representar el proyecto. El centro se ubica en la tierra de donde yo provengo, de forma que tras muchos años de formación, especialización y experiencia profesional, dónde mejor que situarlo”.
Zamora24horas ha querido conocer la historia de esta joven zamorana emprendedora que ha decidido instalar su negocio en el mundo rural y en un sector que actualmente está notando un gran impulso en la provincia: el de la silver economy.
¿Por qué la necesidad de dar este paso?
Desde que terminé hace cinco años el Grado de Fisioterapia (Universidad de León) siempre he tenido la suerte de trabajar, tanto en lo público como en lo privado. En este tiempo he aprendido qué es lo que más me gusta de la profesión. Las condiciones laborales no siempre aseguran una estabilidad y pensé en hacer lo que yo quería, que era abrir una clínica.
¿Qué dijeron en su entorno cuando expresó su idea?
Muchos me llamaron loca cuando les contaba que iba a abrir una clínica en plena pandemia y además en un pueblo de menos de cien habitantes (Riego del Camino). Pero siempre explico que era el momento de materializar mi sueño y ofrecer un tratamiento más individualizado.
¿Y por qué en la Zamora rural?
Por varios motivos. En primer lugar para contribuir a ese dinamismo en el mundo rural y ofrecer un recurso más, un servicio más. A partir de ahí, hay otras ventajas. Por ejemplo puedes acceder a un local más económico, tienes menos competencia y en este caso en el pueblo de mis abuelos, por lo que ya me conocen en la zona y eso me asegura algún paciente (sonríe).
¿Qué pasos fueron los primeros?
Lo primero fue encontrar el local donde quería montar la clínica. Luego el objetivo tras la apertura (enero) es asentarme gracias al ‘boca a boca’. En estos meses lo voy consiguiendo poco a poco.
¿Qué ha sido lo más costoso?
Adaptarme al ritmo del autónomo. Una semana me llama mucha gente y otra no. Siempre había trabajado para otras personas, con un horario fijo; así que lo más difícil ha sido el adaptarme a este ritmo. Pero soy de las que piensa que hay que tener paciencia, porque aunque sea duro al principio, todo pasa. La parte buena del horario es que me organizo como quiero.
¿A qué ayudas ha podido optar por emprender en el mundo rural?
He podido optar a una ayuda a través de los fondos FEDER que gestionaba la Junta de Castilla y León a través del ICE. Estoy pendiente de poder acogerme a las ayudas que también lanza la Diputación Provincial de Zamora para estos casos, porque para la convocatoria anterior ya no entraba en plazo.
¿Partía con un capital inicial lo suficientemente importante como para no flaquear al inicio?
Tenía un poco de ‘colchón’, de dinero ahorrado después de estos años trabajando. Es cierto que no es un gran desembolso, pero son casi todos bienes de equipo y tienes que tener una seguridad para hacer la inversión y mantenerte al inicio.
¿Qué servicios se prestan en ‘El Árbol de la Vida’?
Trabajamos en pro de la salud, tanto en el abordaje como en el seguimiento de diversas patologías. No obstante, por mi formación, ya que cuento con un postgrado en terapia manual y master en neurorrehabilitación el centro está dirigido a tratamiento de paciente neurológico, patología neurodegenerativa y a tratamiento del dolor.
¿Cómo atiende a los pacientes?
Por motivos sanitarios la atención se hace mediante cita previa. El horario puede ser tanto de mañana como de tarde, los doce meses del año. La atención se hace en la clínica pero también se ofrece un servicio a domicilio en el caso de que el paciente tenga dificultades para desplazarse a la clínica.
Por lo que cuenta, son situaciones propias de personas de avanzada de edad, algo que abunda en los pueblos.
Sí, muchas de las personas con las que trabajamos tienen problemas que suelen darse sobre todo en personas mayores. Por eso decía al principio que este servicio en el medio rural es muy importante y debe ser básico.
Después de cuatro meses en marcha, ¿tiene en mente ampliar los servicios que oferta?
Sí, en un futuro la idea es contar con más profesionales de la salud para llevar a cabo un tratamiento integral e interdisciplinar. Por ejemplo, logopeda o terapeuta ocupacional.
¿Cómo pueden encontrarle?
Por teléfono en el 644 043 923, por correo electrónico en elarboldelavidariego@gmail.com y en redes sociales, Facebook e Instagram, en El Arbol de la Vida Riego. Además, estamos terminando de diseñar la página web.



