Hay territorios por los que el Camino de Santiago pasa. Y hay otros donde el Camino se multiplica. Zamora pertenece a este segundo grupo. La provincia no solo forma parte del mapa jacobeo europeo, sino que constituye uno de sus grandes nudos históricos, un lugar donde confluyen cinco itinerarios que, desde hace siglos, conectan el sur y el este de la Península con Compostela.

Ese patrimonio excepcional ha convertido a Zamora en una pieza clave dentro de la estrategia turística de la Junta de Castilla y León, que mantiene una apuesta continuada por la conservación, promoción y mejora de los Caminos de Santiago como uno de los principales recursos culturales y turísticos de la Comunidad. Una labor que busca no solo preservar un legado histórico de valor universal, sino también generar oportunidades para el medio rural, impulsar la economía local y proyectar internacionalmente el territorio.
Cada peregrino que atraviesa Zamora descubre un paisaje diferente, pero también contribuye al desarrollo de decenas de municipios cuya historia ha estado ligada al Camino durante siglos.
Cinco caminos, una provincia
Pocas provincias españolas pueden presumir de reunir cinco itinerarios jacobeos reconocidos. La Vía de la Plata, el Camino Mozárabe-Sanabrés, el Camino Portugués de la Vía de la Plata, el Camino de Levante y el Camino del Sureste convierten a Zamora en una de las grandes puertas de entrada hacia Santiago de Compostela.
La Vía de la Plata, heredera de la antigua calzada romana, constituye el principal eje histórico. Atraviesa la provincia desde El Cubo de la Tierra del Vino hasta Benavente pasando por la capital zamorana, Montamarta o Granja de Moreruela, un enclave que ocupa un lugar privilegiado dentro de la historia jacobea.
Es precisamente en Granja de Moreruela donde el peregrino toma una de las decisiones más importantes del Camino: continuar hacia León o desviarse hacia el Camino Sanabrés, una de las rutas con mayor crecimiento de los últimos años.
Ese desvío ha convertido a Zamora en una referencia para quienes buscan una experiencia más pausada, alejada de las grandes masificaciones y profundamente ligada al patrimonio y la naturaleza.
El Camino Sanabrés, una experiencia única
Desde Granja de Moreruela, el Camino Sanabrés atraviesa algunos de los paisajes más representativos de la provincia antes de adentrarse en Galicia. Tábara, Santa Marta de Tera, Mombuey, Puebla de Sanabria o Lubián forman parte de un recorrido que combina arquitectura románica, monasterios, bosques, dehesas y montañas.
Es un Camino donde cada etapa cambia el paisaje y donde el patrimonio aparece casi de forma inesperada entre pequeños municipios que conservan intacta su esencia.
El monasterio cisterciense de Santa María de Moreruela, considerado el más antiguo de la Orden del Císter en España, constituye uno de los grandes hitos monumentales del recorrido. Muy cerca, la iglesia románica de Santa Marta de Tera alberga una de las representaciones más antiguas conocidas del apóstol Santiago vestido como peregrino, una imagen considerada única dentro del arte jacobeo europeo.
Son algunos de los ejemplos de un patrimonio que convierte el recorrido en mucho más que una ruta de senderismo: es un viaje por la historia de Castilla y León.
Una apuesta estratégica para el desarrollo del territorio
La importancia de los Caminos de Santiago trasciende el ámbito turístico. Para la Junta de Castilla y León representan también una herramienta de desarrollo territorial.
Por ello, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte desarrolla una estrategia permanente dirigida a mejorar la experiencia del peregrino y a reforzar el atractivo de las distintas rutas jacobeas que atraviesan la Comunidad.
La actuación autonómica abarca desde la conservación y señalización de los itinerarios hasta la restauración de patrimonio, la digitalización de recursos turísticos, la edición de publicaciones, la mejora de infraestructuras y el apoyo económico a entidades que trabajan diariamente sobre el terreno.
Una muestra de ello es el acuerdo aprobado por el Consejo de Gobierno para financiar proyectos de asociaciones jacobeas de Castilla y León destinados a mejorar la calidad del Camino, reforzar la señalización, impulsar herramientas digitales y desarrollar iniciativas de promoción turística. Entre las entidades beneficiarias figura la Asociación de Amigos del Camino de Santiago Mozárabe-Sanabrés, con sede en Rionegro del Puente (Zamora), que desarrolla actuaciones específicas para potenciar esta histórica ruta jacobea.
A ello se suma el programa de apertura de monumentos promovido por la Junta durante los periodos de mayor afluencia de visitantes, que permite a miles de peregrinos acceder a iglesias, monasterios y edificios históricos situados en el Camino, enriqueciendo así su experiencia cultural.
Zamora, protagonista de la promoción internacional
La estrategia de la Junta también mira al exterior.
Los Caminos de Santiago constituyen uno de los principales ejes de la promoción turística que Castilla y León desarrolla en los grandes escaparates nacionales e internacionales. Ferias como FITUR sirven para mostrar una oferta que combina patrimonio histórico, naturaleza, gastronomía y turismo activo bajo una misma identidad.
En esa promoción, Zamora ocupa un lugar destacado gracias a la singularidad de sus rutas jacobeas, la riqueza de su patrimonio románico, la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica, el Lago de Sanabria y la autenticidad de un territorio donde el Camino sigue conservando buena parte de su esencia original.
Además, los itinerarios jacobeos forman parte de proyectos estratégicos impulsados por la Junta para dinamizar zonas rurales como el oeste zamorano. El Plan Socioeconómico de La Raya incorpora el turismo vinculado al Camino de Santiago como uno de los ejes de desarrollo económico para los municipios de la frontera hispanolusa, favoreciendo la creación de oportunidades ligadas al patrimonio, la hostelería y los servicios turísticos.
Un Camino que genera vida
Cada año son miles los peregrinos que recorren los caminos zamoranos.
Su paso supone actividad para alojamientos, bares, restaurantes, comercios y pequeños negocios repartidos por toda la provincia. Pero también contribuye a mantener vivo un patrimonio que forma parte de la identidad de Castilla y León.
El Camino es cultura, pero también empleo, emprendimiento y oportunidades para municipios que encuentran en el turismo una herramienta para combatir la despoblación.
Por ello, la Junta continúa reforzando su compromiso con estas rutas históricas mediante inversiones, programas de conservación, acciones promocionales y colaboración con ayuntamientos, asociaciones y entidades locales.
Un legado que mira al futuro
Lejos de ser únicamente un itinerario histórico, el Camino de Santiago continúa evolucionando.
Las nuevas tecnologías, la mejora de la señalización, la recuperación del patrimonio y la promoción internacional permiten que cada año nuevos peregrinos descubran Zamora como uno de los grandes territorios jacobeos de Europa.
Porque recorrer los Caminos de Santiago en Zamora es atravesar siglos de historia, descubrir algunos de los paisajes más singulares de Castilla y León y comprobar cómo la apuesta de la Junta por conservar y promocionar este patrimonio sigue convirtiendo el Camino en una oportunidad de futuro para toda la provincia.




