La intervención, impulsada por la Diócesis de Zamora devuelve el esplendor a una de las imágenes más queridas de Morales del Vino

El Cristo de Morales recupera su luz tras una delicada restauración
La ermita del Santísimo Cristo de Morales ha acogido este martes la presentación de la restauración del Cristo de Morales del Vino, una intervención incluida en el convenio de restauración de bienes muebles.
El acto ha contado con la participación del presidente de la Diputación, Javier Faúndez; el gerente del Obispado de Zamora, José Manuel Chillón; y la directora del Centro de Conservación y Restauración de Las Edades del Hombre, Consuelo Valverde, encargada de explicar el proceso técnico de recuperación de la obra.
Faúndez ha destacado que esta actuación forma parte del convenio de bienes muebles correspondiente a 2025, dotado con 224.000 euros, financiado en un 58% por la Diputación y el resto por la Diócesis. Este programa contempla la restauración de 38 imágenes en 28 localidades de la provincia, dentro de una estrategia de conservación del patrimonio religioso disperso por el medio rural.
Además, el presidente provincial ha avanzado que el convenio de 2026 alcanzará los 282.000 euros e incluirá nuevas intervenciones sobre otras 38 imágenes en 32 municipios.
Desde la Diócesis, José Manuel Chillón ha agradecido la colaboración institucional y ha subrayado el valor simbólico de estas actuaciones. “Cada restauración refleja una Iglesia de puertas abiertas y de luces encendidas”, ha señalado, defendiendo que no solo se interviene sobre la materia, sino también sobre la memoria y la identidad de los pueblos.
En este sentido, ha remarcado que “no estamos tocando la madera ni la escayola, estamos tocando la fe de la gente”, en referencia al profundo arraigo devocional del Cristo de Morales en la localidad y su entorno.
Por su parte, Consuelo Valverde ha explicado que la intervención ha estado precedida por un estudio técnico exhaustivo de la imagen, imprescindible para conocer su estado real antes de actuar. Los análisis han permitido identificar hasta cinco capas de policromía acumuladas a lo largo del tiempo.
Finalmente, la restauración se ha centrado en la cuarta capa, considerada la más fiel a la ejecución original y la mejor conservada. El proceso ha incluido estudios estratigráficos, documentación fotográfica y técnica, así como la elaboración de un informe que pasará a formar parte del archivo eclesiástico.
El objetivo de la intervención ha sido devolver a la imagen su luminosidad original y garantizar su conservación futura, permitiendo que los vecinos de Morales del Vino sigan manteniendo viva su devoción.
La presentación ha puesto de relieve, una vez más, la importancia de la colaboración institucional para preservar el patrimonio religioso en la provincia de Zamora, especialmente en el medio rural, donde estas imágenes siguen siendo un eje de identidad, memoria y vida comunitaria.