Las peores pesadillas se han vuelto a revivir en la provincia de Zamora un año más, en esta ocasión en la comarca de Sayago, inundando de rabia, tristeza e incertidumbre los corazones de los zamoranos.

La virulencia de las llamas regresaba ayer miércoles 29 de julio, sobre la una de la tarde, a la joya natural de los Arribes del Duero, concretamente a Fermoselle, y tan solo diez minutos después se declaraba el IGR nivel 2, el máximo establecido, por el riesgo para núcleos habitados y vías de comunicación.
Las condiciones atmosféricas y de la vegetación favorecieron una gran velocidad de propagación, por lo que, teniendo en cuenta tanto la fuerza de las llamas como la presencia de humo, inicialmente se ordenó el desalojo de viviendas dispersas al sur de Fermoselle, así como el confinamiento de toda la localidad, incluyendo la residencia de personas mayores, si bien los usuarios de la residencia fueron trasladados provisionalmente al pabellón municipal.
Lo peor estaba por llegar. A las 14:30 horas se ordenaba la evacuación de las primeras localidades. Los vecinos de Formariz, Zafara, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Mámoles, Cibanal, Palazuelo de Sayago, el Camping de los Arribes en Cibanal y varias viviendas dispersas, incluido el establecimiento 3 Chimeneas, con una población de 406 personas, tuvieron que recoger sus pertenencias esenciales y abandonar sus casas con la incertidumbre de lo que encontrarán a su regreso.
Algunos de ellos tenían un lugar al que acudir, mientras que el resto de evacuados fueron trasladados al pabellón municipal de Bermillo de Sayago, donde Cruz Roja habilitó un albergue de emergencia con 270 camas, mantas, kits de higiene y apoyo psicosocial para atender a las familias desalojadas.
La situación continuó agravándose y, a las 15:35 horas, se solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que partió desde León para sumarse a las labores de extinción.
Con el avance de la tarde, los vientos de componente suroeste empujaron las llamas hacia nuevas localidades, lo que obligó a evacuar Tudera, Badilla, Cozcurrita, Argañín y Muga de Sayago, incluyendo la residencia de personas mayores de Muga, cuyos 45 usuarios fueron trasladados a varias residencias de Zamora. Además, Fariza también quedó confinada. Una nueva situación dramática para los vecinos, que abandonaban sus hogares con tristeza y temor.
Con este panorama, se sucedieron los cortes de carreteras tanto de acceso a los pueblos evacuados como de otras vías de comunicación de la comarca, por lo que la circulación quedó prácticamente restringida en toda la zona afectada, salvo para los vehículos implicados en las evacuaciones y en las labores de emergencia.
Más de 60 medios terrestres y aéreos trabajaron durante toda la jornada para frenar el avance del incendio, con la participación de bomberos, la UME y la Guardia Civil, que asumió las tareas de regulación del tráfico, los desalojos y la seguridad ciudadana.
Hoy, tras una noche de trabajo ininterrumpido, se conocerá la evolución del incendio durante las últimas horas, con la esperanza compartida por toda la provincia de que lo peor haya quedado atrás.



