La Junta de Castilla y León, en colaboración, con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Fundación Tierra Ibérica, marcó con un trasmisor vía satélite y soltó hoy un pollo de águila perdicera que fue tratado en el Centro de Recuperación de Aves de Villaralbo, en Zamora.
El ejemplar, nacido este año dentro de la Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) ‘Cañones del Duero’, fue entregado el pasado 12 de septiembre por unos jóvenes al Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora. El pollo presentaba una fractura en un ala por lo que, desde ese momento y hasta su puesta en libertad, recibió atención veterinaria en el Centro de Recuperación de Aves Silvestres que la Administración autonómica tiene en Villaralbo.
Antes de la suelta, se recogieron los datos biométricos y se marcó el ejemplar con anillas tarsiales y con un transmisor vía satélite cedido por la Fundación Tierra Ibérica. Para el marcaje, se solicitó la participación de uno de los técnicos de la unidad de especialistas en manejo de fauna del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que también colaboró en años anteriores en las acciones del Plan de Conservación del águila perdicera en Castilla y León, según informaron a Zamora24horas fuentes de la Delegación Territorial de la Junta en Zamora.
Esta colaboración entre administraciones y colectivos para la conservación de las especies y sus hábitat es fundamental para lograr que ejemplares tan emblemáticos como el águila perdicera sigan existiendo en los cantiles zamoranos.
Este tipo de águila es una de las rapaces ibéricas que mayor regresión ha sufrido en los últimos años por lo que su recatalogación cambió de especie ‘de interés especial’ a ‘vulnerable’. En el ámbito europeo, está protegida por la directiva europea relativa a la conservación de las aves silvestres; por el Convenio de Berna, relativo a la conservación de la vida silvestre y el medio natural, y por el Convenio de Bonn sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres.
La población castellano-leonesa de águila perdicera, contabiliza en la actualidad catorce parejas reproductoras en las provincias Salamanca, Burgos y Zamora, después de haberse reducido a la mitad en los últimos 20 años por la pérdida de hábitat, la mortalidad por persecución directa, la electrocución y colisión con tendidos eléctricos y la baja productividad por escasez de sus presas.



