El salón del Palacio de La Alhóndiga se quedaba pequeño en la tarde de ayer para albergar a la cantidad de personas que necesitaban saber sobre un centro de datos, partiendo de la idea simple de conocer qué es y que beneficios o perjuicios tendrá para la provincia, ya que hay un “proyecto regional” previsto en Monfarracinos.
Manuel García Domínguez, investigador predoctoral del CSIC y de la Universidad Carlos III de Madrid explicaba a los asistentes “lo que la administración o la propia promotora no han hecho, ofrecer a los vecinos toda la información y que se hagan su idea, a favor o en contra, pero que tengan los pros y los contras y que la gente pueda tomar una decisión crítica”.
La primera idea expuesta en la charla fue la idea base, ¿qué es un centro de datos?, García Domínguez explicaba que “cuando usamos internet, escuchamos música o vemos series, todo eso está almacenado en la nube, en el ordenador de otro. Un centro de datos son servidores que almacenan y distribuyen esa información”. Aunque para eso necesitan mucha energía.
El centro de datos proyectado en Monfarracinos cuenta con algunas peculiaridades “tiene una potencia de 300 megavatios “hasta el momento en España no hay ningún centro construido con esa potencia, aunque sí proyectado” y tampoco lo hay “desenganchado de la red eléctrica como es el caso. Este centro de datos no consumirá la energía de la red, sino que la consumirá de un parque fotovoltaico y central térmica construidas con él- alrededor-. No hay ningún precedente en España”.
Como impacto positivo, García Domínguez expuso las cifras de empleo que el centro de datos puede generar “estables. Aunque cabe diferenciar el proceso de construcción que aproximadamente serán 3-5 años, que es el que tendrá más puestos de trabajo y el proceso de operación (funcionamiento del centro), que dará trabajo a lo largo de su vida útil, aproximadamente 25 años”.
Otro de los impactos positivos contribución fiscal “por ejemplos de otros centros de datos en otras regiones, a nivel municipal podrían ser 100.000 euros netos al año”, detallaba García Domínguez que también hacía referencia a la contribución regional “varios millones de euros”.
También los factores negativos fueron expuestos, además de la “incertidumbre por la empresa promotora, ya que el proyecto no es de una empresa ‘matriz’ sino de su filial, una Sociedad Limitada con menos capital que el proyectado”, afirmaba el encargado de la charla.
El consumo de agua es algo que se ha puesto últimamente en relación con el centro de datos y “no, no necesita unas cantidades de agua desmesuradas para la refrigeración”, puntualizaba García Dominguez. La refrigeración está relacionada con el efecto “isla de calor. El calor que produce esa energía hay que sacarla fuera del centro de datos y produce esa isla de calor que puede aumentar la temperatura dos grados a unos 500 metros y máximo dos kilómetros. Tampoco se vería afectado el propio término municipal”, puntualizaba.
La generación de ruido es otro de los factores negativos a tener en cuenta y las emisiones de carbono y tóxicos.
La charla ha ofrecido toda la información posible, de manera neutral, al ciudadano para que tenga conocimiento de los proyectos en la provincia y sus consecuencias, para bien o para mal.
La charla fue organizada por la Plataforma Vecinal en Defensa de Tierra del Pan y la Asociación Defendiendo lo Vacío, con la colaboración de Ecologistas Zamora y otros colectivos de la provincia, con la colaboración del Ayuntamiento de Zamora.




