El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, ha enaltecido este sábado en Moraleja del Vino el papel que desempeñan los alcaldes y concejales de los diferentes municipios zamoranos en su discurso expreso para celebrar el Día de la Provincia. Ha agradecido su labor, a la vez que a asegurado que son "un pilar fundamental en esta provincia, con independencia del color político".
El presidente provincial ha realizado un balance de los tres años de mandato al frente de la Diputación, aniversario que se cumplirá este próximo 27 de junio. Ha recordado que su equipo de gobierno se marcó desde el inicio "tres principios irrenunciables": escuchar, planificar y resolver. Además, ha defendido su objetivo de convertir a la Diputación en una institución "moderna, dinámica, comprometida con el territorio, útil, respetada y valorada por el ciudadano".
En cuanto al patrimonio, el presidente de la Diputación aprovechó este discurso para destacar las inversiones realizadas y valoradas en más de ocho millones de euros en edificios emblemáticos de la provincia como el Teatro Ramos Carrión, IFEZA, el Colegio Universitario, el Colegio del Tránsito o la Residencia Virgen del Canto de Toro.
También puso el foco en las "más de 1.000 actuaciones" desarrolladas en los municipios de la provincia, defendiendo también las medidas en prevención de incendios, con la limpieza de perímetros de poblaciones y el refuerzo de medios materiales para la lucha contra el fuego. A su vez, subrayó el esfuerzo inversor de los pueblos a través de los planes municipales de obras y otras líneas de ayudas, asegurando que, para el final del mandato, el equipo de gobierno habrá destinado "más de 100 millones de euros" en las distintas obras acometidas por todo el territorio.
Destacó también, en el apartado de administración y servicios, la inversión realizada para poner en marcha dos oficinas financieras móviles para combatir la exclusión bancario en 173 municipios, además del nuevo contrato de ayuda a domicilio, que, dado su coste, se convertirá en "el mayor contrato de la historia de la institución provincial".
Y tras aprovechar parte de su intervención para realizar ese extenso balance de la gestión realizada por la institución, Javier Faúndez se dirigió al Gobierno central, para reclamar el cumplimiento de su compromiso con la musealización del nuevo Museo de Semana Santa de Zamora. "En la gestión pública, si quieres tener credibilidad, cuando se da una palabra, hay que cumplirla", ha afirmado. Ante esa incertidumbre, anunció que la Diputación asumirá un tercio del coste de la musealización y que la partida quedará reflejada en el próximo presupuesto provincial.
Ya en la recta final del discurso, el presidente de la Diputación defendió que "Zamora es una tierra de oportunidades, con futuro", garantizando que el equipo de gobierno seguirá trabajando "hasta el último minuto de este mandato" para construir "cada día una provincia mejor". No quiso olvidarse tampoco de mandar suerte al Zamora CF en el importante partido al que se enfrentan hoy.
Por último, dejó una reflexión personal sobre su futuro político: "Dentro de un año no sé dónde estaré, nunca me ha preocupado", aunque aseguró que siempre conservará "el recuerdo y la satisfacción personal de haber dedicado una parte de mi vida, con mayor o menor acierto, a mi gente, a vosotros, a los zamoranos", concluyó.




