La Junta de Castilla y León y las academias sanitarias de la Comunidad han establecido un marco colaborativo en materias tales como la investigación, la docencia y la difusión del conocimiento.
Para ello, la Consejería de Sanidad y las academias Medicina y Cirugía de Valladolid, de Medicina de Salamanca, de Farmacia de Castilla y León y de Veterinaria castellana y leonesa han firmado un convenio básico de colaboración que supone la creación de un régimen permanente a través del que articular dicha cooperación entre la Administración sanitaria autonómica y estas instituciones académicas, según informan fuentes de la Administración autonómica.
Representantes de las entidades firmantes serán los encargados, de forma conjunta y acordada, de determinar programas de acciones centradas en cuatro ámbitos de intervención: la edición conjunta de estudios, monografías y folletos sanitarios o de cualquier otro tipo que respondan al interés común de las partes; la realización de proyectos de investigación; la organización y desarrollo de actividades docentes y divulgativas de forma coordinada, y la celebración de reuniones científicas, coloquios, seminarios y demás actos que puedan promover la creación, la difusión y la divulgación del conocimiento sanitario.
Las intervenciones más concretas que emanen de este régimen cooperativo atenderán a criterios objetivos de relevancia y presupuestarios; en este sentido, la programación a desarrollar especificará tanto los recursos necesarios para su celebración como su forma de financiación, según las mismas fuentes.
El convenio fue rubricado por el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez, y los presidentes de las reales academias de Medicina y Cirugía de Valladolid y de Medicina de Salamanca, Angel Marañón y Enrique Battaner, respectivamente; el de Farmacia de Castilla y León, Carlos Gómez, y el de Veterinaria de la Comunidad autónoma, Elías Rodríguez.
Mediante este acuerdo, la Junta reconoce a las academias sanitarias de Castilla y León como instituciones “depositarias de una tradición histórica y de una proyección de futuro que las dota de una gran relevancia sectorial y social”, tanto en el ámbito nacional como internacional. “Son, por ello, medios eficaces para la creación, el intercambio y la difusión del conocimiento sanitario a través de la promoción de la excelencia de la praxis sanitaria en sus distintos ámbitos profesionales”, anotaron las mismas fuentes.



