La Junta amplía las ayudas para mantener bares rurales abiertos en Castilla y León, clave social contra la despoblación y la soledad.

Presentación de las ayudas para bares en pequeños pueblos
La Junta de Castilla y León ha reforzado su estrategia para sostener la vida en el medio rural mediante una nueva convocatoria de ayudas destinadas al mantenimiento de bares y centros de ocio en pequeños municipios.

La medida, presentada en Salamanca, amplía este año su alcance al eliminar el límite de población, permitiendo que cualquier localidad con un único establecimiento pueda acogerse a estas subvenciones, que alcanzan los 3,5 millones de euros.
Estos espacios, según el Ejecutivo autonómico, se han convertido en elementos esenciales de convivencia en los pueblos, actuando no solo como negocios de hostelería, sino como auténticos puntos de encuentro social.
Las ayudas podrán llegar hasta los 3.000 euros por establecimiento y están destinadas a sufragar gastos básicos como luz, calefacción, agua o internet, siempre que los bares mantengan una apertura mínima de cinco días a la semana.
La iniciativa da continuidad a una política que en los últimos años ha ido creciendo en alcance. En la última convocatoria se beneficiaron más de 900 establecimientos en toda la comunidad.
Desde la Junta se subraya que estos locales cumplen también una función social y asistencial, al ayudar a combatir la soledad, detectar situaciones de vulnerabilidad y mantener la cohesión vecinal en el medio rural.
El programa se consolida así como una de las herramientas clave para intentar frenar la pérdida de servicios en los pueblos y garantizar que sigan siendo espacios habitables y con actividad durante todo el año.