Como dicta la tradición, los vecinos de Camarzana de Tera compartían este domingo la Fiesta de la Trinidad, en la ermita homónima, donde mayores y pequeños han compartido una jornada de hermanamiento, fe y arraigo con el último sol de mayo y entre la sombra de los chopos de la zona.
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Decenas de personas acudieron a la Ermita de la Trinidad para la celebración religiosa y después compartir pan, queso y vino en una jornada que mantiene vivas las tradiciones.




