La Dirección General de Tráfico (DGT) pone en marcha este viernes la segunda Operación Especial de Tráfico del verano, para la que se prevén 55.000 desplazamientos por las carreteras de la provincia de Zamora durante este fin de semana, desde las 15.00 horas de este jueves hasta las 22.00 horas del domingo.

El inicio del dispositivo coincide con la reapertura al tráfico, prevista para las 14.00 horas de hoy, del tramo de la N-631 comprendido entre Villardeciervos y el enlace con la A-52/N-525, una vez concluidos los trabajos de fresado y reposición del firme que han obligado a mantener cerrados cerca de cuatro kilómetros de esta vía durante los últimos cinco días.
Durante la operación especial, las principales vías de la provincia afectadas por el incremento de la circulación serán las autovías A-6, A-11, A-52, A-62 y A-66, por las que transitarán parte de los 728.000 desplazamientos previstos en Castilla y León.
La DGT ha identificado como uno de los principales puntos conflictivos de la provincia el tramo de Castrogonzalo, entre los kilómetros 255 y 257 de la A-6, debido a la elevada intensidad de tráfico.
El corte temporal de la N-631 resultó imprescindible para garantizar la seguridad tanto de los usuarios como de los trabajadores, al ser incompatibles las obras con el mantenimiento de la circulación abierta. Durante esos días se habilitaron itinerarios alternativos debidamente señalizados desde la A-52, la N-525, la A-66 y la A-6.
Las actuaciones forman parte del proyecto de refuerzo del firme de la N-631, que afecta a 57 kilómetros de carretera y cuya finalización está prevista para el mes de agosto, cuando concluirán los últimos remates sin necesidad de nuevos cortes de tráfico.
La inversión asciende a 9,1 millones de euros, a los que se suman otros 4 millones destinados a la instalación de sistemas de señalización de fauna salvaje en los términos municipales de Ferreras de Abajo y Villanueva del Valrojo.
Con motivo de este nuevo operativo, la DGT desplegará todos sus medios de vigilancia y regulación del tráfico, entre ellos radares fijos y móviles, helicópteros equipados con el sistema Pegasus, drones y cámaras instaladas en pórticos para controlar distracciones al volante y el uso del cinturón de seguridad.
En lo que va de año se han registrado en la provincia 60 accidentes con víctimas, con un balance de 3 fallecidos, 11 heridos graves y 74 leves, lo que supone una mejora respecto al mismo periodo del pasado año, cuando perdieron la vida siete personas en 61 siniestros.
La Dirección General de Tráfico recuerda que este verano se prevén 7,1 millones de desplazamientos de largo recorrido en Castilla y León y hace un llamamiento a la prudencia para garantizar una movilidad segura.

Entre las principales novedades de la campaña destacan la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada para señalizar incidencias en carretera y la puesta en marcha del teléfono 018, destinado a ofrecer información y apoyo a las personas afectadas, directa o indirectamente, por un siniestro de tráfico.



