El responsable de la Diócesis de Chimbote (Perú), el obispo natural de Carbellino de Sayago, Ángel Francisco Simón Piorno, se ha visto obligado a aceptar medidas particulares de Seguridad dispuestas por la el Ministerio del Interior de ese país, debido a las denuncias formuladas abiertamente desde hace tiempo por el prelado sobre la corrupción y la violencia en esa región peruana, según recoge el órgano de información de las Obras Misionales Pontificas, Agenzia Fides. “Por el alto índice de inseguridad en la región de Ancash, situada
500 kilómetros al norte de Lima, el Ministerio del Interior ha preparado medidas de seguridad adecuadas para el obispo de la Diócesis de Chimbote”, indica la nota de la Agencia. “El nuevo Jefe de la División Policial de Chimbote ha dispuesto que se me brinde seguridad personal, bajo las ordenes del mismo Ministerio del Interior. Yo no lo he solicitado porque me siento seguro, no he tenido problemas con nadie, ni siento que nadie me quiere hacer daño, a pesar de esta ola de delincuencia que ha llegado a su más alto nivel en nuestra ciudad, me siento protegido por Dios”, afirma el prelado.
El obispo reiteró la condena del asesinato de Ezequiel Nolasco Campos, al que conocía personalmente y quien le había expresado sus deseos de descubrir a los asesinos de su hijo, Roberto Torres Blas. “Suceden muchos crímenes en esta ciudad que tocan a todos, sin embargo, la mayoría cometidos por sicarios a personas conocidas como Ezequiel Nolasco Campos tienen tinte y connotación política. Por eso, creemos que debe descubrirse a los autores”, dijo Simón Piorno.
Ezequiel Nolasco Campos era un consejero regional y presidente de un sindicato que denunciaba a menudo la corrupción de las autoridades. Fue asesinado el 14 de marzo cuando acababa de anunciar su disposición a presentarse como candidato a la Administración regional (CE), según precisó Fides.



