Las obras en la calle de San Lorenzo el Real en Toro han dejado a luz un hallazgo arqueológico en la ciudad. Un hallazgo que ocurrió hace varias semanas y que ha querido compartir el alcalde Tomás del Bien con los vecinos.
En estos trabajos han aparecido los restos de lo que fue una de las puertas de la segunda muralla que tuvo la ciudad de Toro, la Puerta de Morales. Se ha descubierto la cimentación de uno de sus lados, desvelándonos además que junto a la puerta existía un cubo de muralla, siendo al parecer la única puerta de dicha muralla que estaba flanqueada por cubos.
Os hablo brevemente de Toro y sus murallas. La ciudad tuvo una primera muralla, de carácter eminentemente defensivo y que discurría entre el Alcázar y la zona de la Magdalena. Con posterioridad, se construiría la segunda, en la época de Fernando II, de cal y Canto, y de la que conservamos varios tramos y dos puertas, la del Mercado y el Arco del Postigo. En esta también estaban las desaparecidas puertas de San Román de Hornija, la de Morales, la de Pozoantiguo y la de Adalia, más el Portillo de San Sebastián, documentado y que debía situarse en la calle Trascastillo. Al exterior está muralla tenía un imponente foso y en algunos lugares llegaba a los diez metros de altura. De sus rondas internas conservamos joyas urbanísticas como la costanilla de San Lorenzo, la calle Odreros, Trascastillo, Abrazamozas y costanilla De San Pedro. Las puertas articulaban los ejes principales de la ciudad. La tercera muralla, de la que conservamos las puertas de Corredera y de Santa Catalina, ya es del siglo XIII.
Los restos encontrados son testimonios de la historia de nuestra ciudad, y han sido medidas y estudiados por los arqueólogos y amplían los vestigios que nos dicen de la tremenda importancia de nuestra ciudad. Espero os haya gustado.



