Tras ocho campañas consecutivas de investigación arqueológica desarrolladas en el municipio de Rabanales, el proyecto Castrum Zoelarum, impulsado por la Asociación Científico-Cultural Zamora Protohistórica, no realizará trabajos de excavación durante el verano de 2026. Lejos de suponer un final, esta decisión responde a una necesidad científica: dedicar un año completo al estudio, documentación y organización de la enorme cantidad de información y materiales obtenidos durante los últimos años.
Desde que comenzaron las primeras prospecciones arqueológicas y las campañas de excavación en los castros del municipio, el proyecto ha permitido documentar importantes estructuras defensivas, áreas de hábitat, materiales cerámicos, metálicos, restos de fauna y numerosos elementos que han contribuido a ampliar el conocimiento sobre la ocupación prerromana y romana del territorio. Con el paso de los años, la investigación se trasladó al yacimiento de El Castrico, donde los trabajos han seguido aportando hallazgos de gran interés científico y nuevas líneas de investigación.
Toda esa información requiere ahora un trabajo que, aunque menos visible que la excavación, resulta igualmente imprescindible. El registro arqueológico no concluye cuando se cierra un sondeo; comienza entonces una labor de inventario, restauración, dibujo arqueológico, análisis de materiales, estudios especializados, elaboración de bases de datos, redacción de memorias científicas y preparación de futuras publicaciones. Este proceso garantiza que los resultados obtenidos puedan ser interpretados con el máximo rigor y puestos a disposición tanto de la comunidad científica como de la sociedad.
La Asociación Zamora Protohistórica está integrada por profesionales de diferentes disciplinas vinculadas a la arqueología y al patrimonio histórico que, año tras año, dedican buena parte de sus vacaciones estivales a desarrollar este proyecto de investigación de forma altruista. Precisamente por ese compromiso con la calidad científica, el equipo ha considerado que 2026 debe ser un año destinado a consolidar todo el trabajo acumulado antes de afrontar una nueva fase de excavaciones.





