La Fundación del Patrimonio Histórico ha financiado una investigación sobre los recintos de fosos prehistóricos del inicio de la Edad del Cobre (3.400-2.300 a.C.) que desgrana las primeras evidencias de vida sedentaria y organización en sociedades complejas en el valle del Duero, con poblados delimitados por fosos y cuya monumentalidad “reivindica” la propiedad sobre un territorio. “Acotan un espacio de población estable con el que se identifica un grupo humano concreto y señalan la pertenencia de un ámbito más extenso explotado por sus pobladores, siempre vinculados a cauces, localizan la actividad cotidiana y la ritual”, según indicaron a Zamora24horas.com fuentes de la FPH. “Los recintos de fosos prehistóricos son un patrimonio poco conocido en Castilla y León. Su descubrimiento se produjo de manera causal, a mediados de los años 90, en el marco de una campaña de prospección aérea para el inventario arqueológico regional cuando, al sobrevolar una villa romana, llamó la atención la aparición de extrañas huellas circulares, en algunos casos s concéntricas, en las tierras aledañas”, añadieron.
La arqueología aérea resultó la primera forma de aproximarse a estos recintos, que no se perciben a simple vista desde el suelo. El trabajo de investigación de Marcos García, becado por la Fundación del Patrimonio Histórico, tomó como punto de partida algunas de estas fotografías aéreas y varias campañas arqueológicas. La investigación, desarrollada en la Universidad de Valladolid, bajo la dirección del catedrático de Prehistoria y arqueólogo investigador Germán Delibes de Castro, es un estudio intenso de dos años de duración, que parte de imágenes de 18 yacimientos del valle medio del río Duero, en las provincias de Palencia, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora.




