La localidad de Benavente acaba de ser reconocida como un centro de innovación y tecnología en la cuarta edición de The App Date Awards, que valoró el hecho de que haya más de 60 establecimientos de todo tipo en el segundo municipio más importante de Zamora en los que se puede utilizar el teléfono móvil como medio de pago gracias a la aplicación denominada Kuapay.
Esta aplicación, que comenzó a dar sus primeros pasos en febrero de este mismo año, fue desarrollada por un reducido grupo de visionarios del que formó parte desde el principio Fernando Ávila, quien no se lo pensó dos veces a la hora de partir con rumbo a California, concretamente, a Santa Monica, desde donde perfiló a marchas forzadas lo que es hoy un proyecto que ya tiene implantación en los estados de California y Nueva York, en este caso, en el barrio de Manhattan de forma especial, y en Chile.
Lo curioso de esta aplicación y de la estrategia comercial seguida hasta ahora es que Benavente, localidad que no consigue llegar a los 20.000 habitantes, sea uno de los centros neurálgicos mundiales de la futurista y revolucionaria visión de cómo pueden hacerse los pagos, sea cuales sean sus dimensiones.
El padre de Fernando Ávila, el arquitecto Román Ávila, fue el encargado de recoger el premio concedido por The App Date, en un acto en el que pronunció una breve pero elocuente alocución que los asistentes premiaron con una entusiasta salva de aplausos. “¿Quién iba a pensar que Benavente se convertiría en un centro de innovación y de tecnología?”, dijo. “Desde febrero hasta aquí, en Benavente hablar del pago por móvil es algo cotidiano pero en el resto de España es una novedad. La popularización de los terminales móviles y su facilidad de manejo e interacción han sido claves para el desarrollo de este proyecto. Si piensas que puedes hacer de tu móvil un monedero, una cartera… Cuando sales a la calle notas que no llevas el móvil más que la cartera”, señaló.
Los organizadores del evento también pronunciaron una frase para la memoria, con especial impacto en los tiempos de crisis económica actuales: “Se trata de reconocer y fomentar la excelencia, la innovación y la creatividad. La calidad made in Spain también va en aumento”.
Uno de los primeros establecimientos benaventanos que adoptaron este novedoso sistema de pago fue la joyería Cervantes, en el pasaje Las Guindas, que parte de la Plaza Mayor. Su gerente, Luis Cordero, decidió darse de alta en Kuapay a finales del pasado mes de mayo y contaba su experiencia a zamora24horas hace unos meses, cuando apenas había 40 establecimientos que habían adoptado la novedosa aplicación. “Lo había visto ya en Benavente en un par de comercios y pensé que, como el futuro, probablemente, vaya por ahí, era interesante desde el punto de vista comercial y la comisión por utilizarla es igual a la de cualquier tarjeta de crédito por pasarla por el datáfono”, señaló. “Bastante gente, sobre todo los más jóvenes, se han interesado por el sistema. Recuerdo a la primera que lo utilizó, una chica que compró una esclava de plata que costaba 25,90 euros. Ella ya sabía cómo funcionaba y lo utilizó con mucha soltura”, anotó.
Lo cierto es que, a pesar de las reticencias que todavía existen en España a la hora de pagar de forma digital, según indican las estadísticas en comparación con el resto de la Unión Europea, por ejemplo, los consumidores son cada vez más proclives a aprovechar la comodidad que procura el mundo virtual. “El teléfono lo llevas siempre. No es algo que sea fácil de olvidar y no te hace falta llevar la cartera”, reiteró Luis Cordero. “En cuanto a la seguridad, no hay problema porque tienes que marcar una clave al inicio de la aplicación, de manera que quien no la sepa no puede abrirla, simplemente, como pasa con la tarjeta de crédito, que tampoco puedes utilizarla sin esa clave. El cliente tiene que aceptar la compra delante de mí, que escaneo un código BIDI. Es muy seguro”, insistió.




