Hace justamente un año, el fuego arrasaba parte del Parque Natural del Lago de Sanabria, dejando una imagen difícil de olvidar. El incendio, originado en el término municipal de Porto el 14 de agosto, puso bajo presión a un territorio acostumbrado a convivir con ese riesgo de cada verano y las llamas acabaron afectando a miles de hectáreas.

Cuando el aniversario pone esos días en la memoria colectiva —junto a los nuevos incendios acaecidos en las últimas semanas—, la pregunta es doble: cómo facilitar la extinción del próximo incendio y qué se puede hacer antes de que llegue.
En este contexto, cobra especial relevancia FORGARERO, el proyecto de valorización de los activos forestales de Galende, Requejo y Robleda-Cervantes que hoy, tras mucho tiempo de estudio y preparación, comienza una nueva etapa. Este martes comienzan las presentaciones a los vecinos de la zona del trabajo realizado durante los últimos años y del Plan de Gestión Forestal Conjunto en el que se plantea cómo gestionar los montes de estos tres municipios durante la próxima década.






