El stock de suelo finalista, aquel que ha terminado toda su gestión urbanística y tiene las obras de urbanización finalizadas, tardaría en ser absorbido tan solo dos años en Zamora, la menor cifra de España junto a Guipúzcoa.
El estudio de Tinsa ha analizado la disponibilidad de suelo finalista ubicado en las áreas de expansión de los municipios, es decir, fuera del casco urbano. Se entiende por suelo finalista (solares) aquel que ha terminado toda su gestión urbanística y tiene las obras de urbanización finalizada. Actualmente, existe en la provincia de Zamora suelo finalista para levantar 1.993 viviendas, cantidad que al ritmo actual y previsto de construcción, sería suficiente para abastecer el mercado durante los dos próximos años.
En las provincias con menor densidad de población, destacan por su cantidad de suelo finalista disponible municipios como Benavente y, en otras provincias, Béjar, en Salamanca; Sabiñánigo, en Huesca y Villanueva de la Serena o Los Santos de Maimona, en Badajoz.
La estimación de los plazos de absorción de la materia prima, en función de la mayor o menor disponibilidad de suelo finalista, muestra que las áreas de influencia de los grandes municipios cuentan con suelo desarrollado para los próximos doce años. En las zonas rurales y los municipios insulares, los plazos de absorción estimados son algo menores, en torno a nueve años y descienden hasta los siete años en las grandes ciudades. Por último, los municipios costeros peninsulares contarían con suelo finalista suficiente para los próximos siete años.



