La empresa Ferrovial pide al Ayuntamiento de Toro el pago de más de 70.000 euros debido a deficiencias en el pliego de condiciones por el que fue adjudicado el contrato de construcción de la piscina climatizada y que en su día fue impugnado por la Cámara de Contratistas de Castilla y León. Esta cantidad, según advierten desde el actual equipo de gobierno, ascendería a un total de 53.000 euros en concepto de la diferencia calculada en base al error de los citados pliegos, más los intereses de demora, lo que llegaría a una cifra superior a los 70.000 euros. A esto, habría que sumarle, en último caso, la condena a pago de costas, lo cual elevaría a más de 85.000 euros el quebranto que pueden sufrir las arcas municipales.
El actual equipo de gobierno ha ejercido su defensa por escrito ante el juez, pero ante la previsión de que la autoridad judicial falle a favor de la empresa, se tratará de negociar con Ferrovial para intentar evitar el pago de las costas judiciales.
Esta reclamación fue puesta en conocimiento por los actuales dirigentes a finales del año 2016, después de que la empresa repitiera la reclamación, ya que en el año 2012 fue requerida por vez primera, asunto "al que el equipo de Partido Popular ni siquiera se dignó a dar contestación", critican. Ahora, "la falta de diligencia" del anterior alcalde y su concejal de Economía, hoy portavoz del PP y vicepresidente de la Diputación de Zamora, José Luis Prieto Calderón, "no solo va a obligar a satisfacer la cantidad calculada tras la sentencia, sino también los intereses de demora desde el año 2012", denuncian.
Por todo ello, desde el Ayuntamiento aseguran "estar ante otro capítulo de la tortuosa historia de la piscina climatizada de Toro: falta de estudio de viabilidad previo a la construcción, inversión millonaria inasumible por las arcas públicas, más de 150.000 euros anuales de pérdidas en su gestión y problemas en el edificio por la falta de ejecución del pliego de mantenimiento, lo que evita su reclamación en base a la garantía de obra". A pesar de todo, el actual equipo de gobierno sigue trabajando en la búsqueda de un modelo de gestión eficiente y sostenible para que el disfrute de la piscina climatizada por los ciudadanos "no suponga un quebranto injusto de las arcas municipales", alegan. Esta cuestión, retrasa levemente la solución aunque sostienen que su convencimiento es abrir la piscina "cuanto antes".
"Se trata de otra de las herencias envenenadas que el Partido Popular dejó a la ciudad de Toro, y que este equipo de gobierno ha tenido que solventar desde que accedió a la alcaldía", concluyen.



