Son muchos los pueblos de Zamora cuyos vecinos, en estas fechas, ponen ‘toda la carne en el asador’ para conseguir que sus localidades se llenen de espíritu navideño y luzcan con un ambiente especial.
Uno de estos ejemplos se da en la localidad de Uña de Quintana, donde, con poco más de un centenar de habitantes, la luz y la magia de la Navidad se han instalado para que el pueblo brille con todo su esplendor.
Calles y casas iluminadas dan vida al municipio y muestran con orgullo que en los lugares pequeños también se pueden hacer grandes cosas, capaces de arrancar una sonrisa y despertar la ilusión tanto en pequeños como en mayores.
Un trabajo común y colectivo que apenas se da en las grandes ciudades y que, según destacan los vecinos, no puede ni debe perderse.



