La situación de la provincia de Zamora en relación con los nacimientos que se producen es cada vez más preocupante y más aún si tenemos también en cuenta las muertes que se registran. De esta forma, ese salvavidas contra la despoblación que supone la llegada de bebés al mundo en la provincia cada vez está más lejos y corrobora que las buenas cifras de 2025 fueron un ‘espejismo’.
En los primeros meses de 2026 la situación se ha agravado considerablemente puesto que por cada bebé nacido entre enero y abril se han producido más de cuatro muertes. De esta forma, el saldo vegetativo de la población zamorana fue negativo en 717 personas.
En concreto, según los últimos datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los nacimientos han experimentado un aumento respecto al mes anterior, cuando fueron siete menos, y con 55 nuevos bebés llegados al mundo en la provincia en el mes de abril supone la única parte positiva debido a que se trata de la cifra mensual más elevada de este año.
A pesar de ello, se encuentra más cerca del valor mensual más bajo de los últimos cinco años, que se produjo en diciembre de 2022 con un total de 40 nacimientos, que de la cifra más elevada que se registró en julio de 2024 con un total de 75 nacimientos.
La peor cara de este panorama se produce al contabilizar el cómputo global de los primeros cuatro meses del año, pues entre enero y abril se han alcanzado en Zamora 193 nacimientos, lo que supone una drástica caída respecto a años anteriores y situándose por primera vez por debajo de los 200 nacimientos durante este periodo en cinco años, ya que la cifra más baja registrada hasta el momento era la de 2022 con 217 nacimientos en cuatro meses.
Por cada nacimiento se producen más de cuatro muertes en Zamora
Si comparamos los nacimientos con las muertes que se han producido en la provincia en los cuatro primeros meses de 2026, la situación se recrudece ya que, aunque afortunadamente los fallecimientos han descendido respecto al año anterior, siguen siendo muy superiores dejando patente que por cada nueva vida en la provincia se producen más de cuatro muertes —una media de 4,7 fallecimientos por nacimiento—.
Cabe señalar que en Zamora se produjeron un total de 910 fallecimientos entre enero y abril de 2026, hasta 77 menos que en el mismo periodo del año anterior, siendo un número de muertes muy elevado pero la única cifra positiva de los cuatro primeros meses del año.
En este periodo, la semana más dramática fue la séptima, la del 9 de febrero, en la que se produjeron 64 óbitos, mientras que, por el contrario, la décima semana del año, correspondiente a la última de febrero e inicios de marzo, fue la que registró el menor número de decesos, con un total de 38.
Estas cifras no son solo datos. Muchas familias han quedado destrozadas por la pérdida de un ser querido, evidenciando que Zamora se mantiene pendiendo de un hilo y dejando a la provincia en una situación especialmente complicada.




