El director general de Caja Rural, Cipriano García, al término de su intervención, ha sido el encargado de dar paso a uno de los momentos más emotivos de la entrega de Premios de la Fundación Caja Rural. El director de la Fundación y un hombre que ha ligado los últimos años al labor que ésta desempeña, José Miguel Diego Gómez, ha sido nombrado director emérito de la Fundación Caja Rural.
"Un hombre de grandes valores humanos, que ha estado al frente del proyecto desde su presentación en sociedad en noviembre de 1997", ha comenzado García antes de agradecer "el esfuerzo y dedicación por aportar su sabiduría a este importante proyecto provincial, al que contribuye, con distinción fuera del ambito financiero y un notabilísimo carácter humanista y científico; sin ellos, habria sido imposible situar a la Fundación de esta entidad en los niveles de prestigio y respaldo social conseguidos".
Emocionado y agradecido, el director de la Fundación ha asegurado sentir "un doble sentimiento de satisfacción y gratitud por este nombramiento de director emérito y de gratitud a la sociedad zamorana por su apoyo a nuestras actividades en los últimos 16 años".
José Miguel Diego Gómez ha centrado su discurso en la vejez, "porque somos el producto de una historia evolutiva, de un proceso de aprendizaje. La vejez se debe a la herencia y al ambiente. La herencia difícilmente es modificable, pero el ambiente sí lo es". Por eso ha pedido a los asistentes que aprovechen "que la esperanza de vida ha aumentado 25 años en el último siglo" para preparar una vejez sana "desde la infancia y la juventud, porque es un proceso continúo. El envejecimiento comienza en el momento de la concepción, pues ya en la fase prenatal el desarrollo psíquico experimenta una consideración en el que están las vivencias de la madre".
"Llegar a los 80 años no es un asunto fácil, más aún con un confortable estado de salud", ha concluido el nuevo director emérito de la Fundación Caja Rural de Zamora.




