El condenado por la violación y el asesinato de Leticia Rosino, la joven de 32 años asesinada en Castrogonzalo en mayo de 2018, ha incumplido en varias ocasiones las condiciones de su libertad vigilada después de abandonar la prisión esta primavera, según publica David González en El Correo. El joven, que tenía 16 años cuando cometió el crimen, reside actualmente en Vitoria y permanece bajo seguimiento judicial hasta 2031.
Según la información publicada este domingo por el periodista, el condenado dejó de responder a las llamadas de las autoridades a mediados de agosto y llegó a permanecer varias semanas sin que el juzgado encargado de su seguimiento pudiera localizarlo. En septiembre, la Policía Local lo identificó en una vivienda distinta de la que constaba como su domicilio durante una intervención rutinaria.
La situación habría activado las alertas del Juzgado de Menores de Vitoria y de la Ertzaintza. Las advertencias sobre las posibles consecuencias del incumplimiento de las condiciones judiciales habrían propiciado que el joven volviera a responder a las llamadas, de acuerdo con la información de El Correo.
Ocho años de internamiento
Leticia Rosino fue asesinada el 3 de mayo de 2018 en Castrogonzalo, localidad zamorana en la que residía después de regresar de Londres. Tenía 32 años y trabajaba en una quesería industrial. Había salido a pasear y tenía previsto encontrarse después con su pareja.
El entonces menor de edad, que cuidaba un rebaño de ovejas, la atacó, la violó y la mató con una piedra. Tras la investigación de la Guardia Civil, confesó la autoría del crimen y aceptó la medida máxima de internamiento prevista para menores: ocho años.
Tras pasar por un centro de internamiento juvenil en Valladolid, fue trasladado a la prisión de Topas, en Salamanca, cuando alcanzó la mayoría de edad. Posteriormente, cumplió la última parte de la condena en la prisión alavesa de Zaballa, desde la que salió en libertad esta primavera, según la información de David González.



