La Audiencia Provincial de Zamora ha confirmado este miércoles la condena de un varón que trabajaba en la sucursal bancaria de Tábara entre 2015 y enero de 2020, tiempo en el que se apropió de dinero de distintos clientes.
Tras una denuncia el pasado 10 de enero de 2020, se descubrió que el hombre gestionaba las cuentas de algunos clientes con los que mantenía una especial confianza profesional, por razón de su cargo en el banco, varios de ellos de avanzada edad y escasa formación. Por tales circunstancias, podía ocultarles las disposiciones del dinero que tenían depositado en la entidad crediticia, fue efectuando éstas y apropiándose de dichas sumas, simulando para ello su firma o en ocasiones realizando un simple garabato que creara una boleta que justificara el apunte contable. Con estos importes satisfacía su adicción a juegos de azar, que le producía una minoración de su voluntad. La cantidad apropiada a lo largo de tal período de tiempo ha sido de 681.635 euros.
La Audiencia Provincial de Zamora ha condenado al varón como autor responsable criminalmente de un delito continuado de apropiación indebida tipificado, con un delito continuado de falsificación de documento mercantil; concurriendo las atenuantes de reconocimiento de la infracción y padecimiento de ludopatía; a la pena de un año y once meses de prisión y seis meses de multa, a razón de una cuota diaria de 10 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas; y le imponela pena accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Asimismo, se le absuelve libremente de los delitos de usurpación de estado civil y de estafa de los que venía siendo acusado. Mientras, le condenan al pago de las costas de este procedimiento, sin incluir las de las acusaciones particulares.



