Zamora ha vuelto a ser escenario de una nueva estafa del conocido método del “hijo en apuros”, un fraude que se repite en distintas provincias y que, según las autoridades, tiene un elemento común: la utilización de la angustia emocional para forzar decisiones rápidas y sin verificación.
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha advertido de que este tipo de delitos se basa en mensajes o comunicaciones que simulan ser de un familiar cercano en situación urgente, solicitando dinero de forma inmediata. Los estafadores, ha señalado, “usan la angustia para manipular a las víctimas”.
En algunos casos, las víctimas han llegado a realizar transferencias económicas importantes antes de comprobar la veracidad del mensaje, lo que incrementa el impacto de este tipo de fraudes.
Recomendaciones: frenar, comprobar y desconfiar
Las autoridades insisten en la importancia de mantener la calma ante cualquier petición urgente de dinero. La principal recomendación es no actuar bajo presión y verificar siempre la información.
Entre las pautas de prevención destacan:
- No responder a números desconocidos
- Contactar directamente con el familiar por su teléfono habitual
- Desconfiar de mensajes con urgencia extrema o petición inmediata de dinero
- Acudir a la entidad bancaria si ya se ha realizado una transferencia para intentar bloquearla
El objetivo, subrayan, es romper la dinámica que los estafadores buscan provocar: decisiones rápidas basadas en la emoción y no en la comprobación.
Un fraude que se repite
El llamado timo del “hijo en apuros” no es nuevo, pero continúa generando víctimas debido a su sencillez y a su componente emocional. Las fuerzas de seguridad recuerdan que este tipo de estafas se aprovechan de situaciones de estrés familiar para lograr su objetivo.
La clave, insisten, es no dejarse llevar por la angustia del momento y comprobar siempre la identidad del interlocutor antes de tomar cualquier decisión económica.




