Cayetana tiene apenas 40 días y no recordará, cuando crezca, los momentos de angustia que vivió su madre este pasado domingo. La madre de este bebé conducía desesperada por la localidad vallisoletana de Olmedo, con su hija amoratada, asfixiándose y en busca de ayuda.
En ese momento, y antes de poder llegar al centro de salud, se topaba con dos agentes de la Guardia Civil que realizaban un servicio de seguridad ciudadana por la zona. Sin pensarlo, la madre de Cayetana pedía auxilio y la patrulla de la Benemérita, sin perder los nervios, actuaba de manera rápida y certera.
El guardia civil zamorano Luis Paniagua tomaba en la palma de su mano a la pequeña y le daba unos golpes en la espalda con el objetivo de que expulsase cualquier tipo de elemento que pudiera obstruir las vías respiratorias. Así fue, al tercer golpe, la niña expulsó un pequeño vómito y comenzó a respirar poco a poco, de manera lenta y difícil.
Tras eso, los agentes trasladaban a la pequeña Cayetana al centro de salud de Olmedo, para que fuera observada por los profesionales sanitarios. Después de esa primera atención, fue trasladada al Hospital Comarcal de Medina del Campo.
Lo que está claro es que la familia de Cayetana siempre le recordará a su hija cuando crezca aquella jornada en la que se cruzó en su vida el zamorano Luis Paniagua, conocido entre sus más allegados como ‘Sete’. Paniagua, con dos hijas de dos años y medio, estuvo destinado, antes de Olmedo, en el puesto de la Guardia Civil de Alcañices. Sus ex compañeros no han tardado en remitirle las felicitaciones por la actuación rápida y certera que ha permitido que la pequeña Cayetana siga su vida con normalidad.



