La noche ha vuelto a ser larga en Aliste. Mientras las llamas iluminaban el monte y los equipos de extinción luchaban por frenar su avance, los vecinos de Rábano de Aliste permanecieron confinados de forma preventiva ante la evolución del incendio forestal, que continúa activo y en Nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR).

En una provincia acostumbrada a mirar al cielo con inquietud cada verano, cada nuevo incendio revive el recuerdo de algunos de los episodios más duros de los últimos años. También este. Aunque el trabajo desarrollado durante la madrugada ha permitido consolidar parte del perímetro, el fuego continúa sin estabilizarse y mantiene en máxima alerta al operativo.
Desde que comenzó el incendio se han movilizado 43 medios de extinción, de los que 25 permanecían trabajando durante la noche. Técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas terrestres, autobombas y maquinaria pesada han sostenido el pulso contra un incendio cuya causa sigue bajo investigación.
La superficie afectada continúa en fase de perimetración, por lo que la Junta aún no ha facilitado una estimación oficial de las hectáreas calcinadas. Con la incorporación de los medios aéreos a primera hora de la mañana, el dispositivo afronta una nueva jornada con el objetivo de contener un incendio que mantiene en vilo a toda la comarca.




