Los bomberos de Toro recibían la noche del martes al miércoles un aviso que alertaba de un imponente incendio en la Nacional 122 en el que estaban ardiendo más de 500 toneladas de alfalfa y pulpa de remolacha.
Las labores se extendieron durante toda la noche y siguieron durante toda la jornada del miércoles con vigilancia, para evitar posibles reproducciones. En concreto, el fuego afectó a 270 toneladas de alfalfa y a 250 toneladas de pulpa de remolacha.
Según las primeras investigaciones, se cree que la fermentación de la alfalfa pudo ser la causante del incendio. Un incendio que afortunadamente no dejó daños personales pero sí cuantiosos daños materiales al echarse a perder más de 500 toneladas de producto.



