El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, volvió a pedir prudencia ante los denominados "hurtos cariñosos" después de registrarse un nuevo caso el pasado lunes en una localidad de la comarca de La Guareña.

El suceso ocurrió alrededor de las once de la mañana y se suma a otros episodios similares que vienen preocupando a las fuerzas de seguridad.
Blanco aseguró que durante las recientes fiestas de San Pedro varias personas le trasladaron haber sido víctimas de este tipo de delitos, aunque algunas de ellas reconocieron no haber presentado denuncia.
Por este motivo insistió en la importancia de comunicar siempre estos hechos, incluso cuando se trate únicamente de una tentativa, ya que esa información facilita las investigaciones policiales.
El subdelegado recomendó desconfiar de personas desconocidas que se acercan mostrando un afecto excesivo o intentando establecer contacto físico, ya que ese suele ser el método utilizado para sustraer joyas o efectos personales, especialmente a personas de edad avanzada.

Blanco lamentó que este tipo de delincuencia afecte con frecuencia a los mayores, un colectivo especialmente vulnerable frente a este tipo de actuaciones delictivas.




